La defensa de la monja Kumiko pidió la nulidad del juicio

El abogado de las monjas Kumiko Kosaka y Asunción Martínez pidió este lunes la nulidad absoluta del segundo juicio por los abusos sexuales cometidos en el Instituto Antonio Próvolo a niños sordos.

La megacausa que inició este lunes tiene a 9 mujeres imputadas, entre ellas, a las dos religiosas, la representante legal del instituto de Luján de Cuyo, directivas, una cocinera y una psicóloga.

La audiencia debía empezar a las 8, sin embargo se retrasó por problemas técnicos externos a la sala 4 del fuero penal colegiado. Luego se dio inicio con la identificación de todas las imputadas.

Antes de la lectura de los hechos, el representante legal de las monjas, Carlos Varela Álvarez, inició una presentación de nulidad absoluta del juicio.

Según informó el Ministerio Público Fiscal, como el letrado no pudo terminar la presentación en esta primera audiencia, lo hará mañana.

Ahora, el tribunal presidido por Horacio Cadile, deberá evaluar el escrito para poder retomar el debate.

Las audiencias se realizarán en forma remota, de lunes a viernes, de 8 a 13, con modalidad semipresencial. Se estima que el debate tendrá un plazo estimado de cinco meses.

 

Las imputadas

 

En este juicio se acumularon tres causas y la Justicia deberá analizar qué rol cumplía el personal de la institución que era liderada por los sacerdotes Horacio Corbacho y Nicola Corradi. El 25 de noviembre del 2019 fueron condenados a la pena de 45 y 42 años de prisión, respectivamente, por los delitos de abuso sexual y corrupción de menores.

En este segundo proceso están acusadas las monjas Kosaka y Asunción Martínez, la representante legal Graciela Pascual, las ex directoras Gladys Pinacca, Valeska Quintana, Cristina Leguiza y Laura Gaetán, la psicóloga Cecilia Raffo y la cocinera Noemí Paz.

Las imputaciones a estas mujeres giran en torno a la figura participación necesaria en términos de comisión por omisión, es decir que se considera que al no denunciar los abusos, los facilitaron.

Kosaka es una de las más complicadas y la única que llega privada de su libertad. Es señalada como «entregadora» de los niños.

Está imputada como partícipe primaria de los abusos; corrupción de menores, agravado por ser encargada de su guarda; y abuso sexual simple agravado.

 

Fuente: El Sol