Los odontólogos afirman que solo pueden atender urgencias y que las consultas llegan al 10 por ciento de lo que venían trabajando antes de la crisis por Covid-19
Si bien los odontólogos volvieron a trabajar en medio de esta pandemia por el Covid-19, no todo es color de rosas, ya que los profesionales deben enfrentar inconvenientes económicos que afectan a su actividad diaria.
Germán Garcías es el presidente del Círculo Odontológico de San Rafael y en diálogo con FM Vos (94.5) explicó cuál es la realidad del sector durante esta crisis sanitaria.
“Nos habilitaron el 20 de abril para trabajar de forma parcial, ya que se comenzó primero con la atención de urgencias, un dolor de muela, por ejemplo, pero no de todas las prácticas, como usar el torno e instrumental rotatorio, ya que la saliva puede contagiar. Los trabajos que podemos hacer son solo de urgencias y no programar como lo hacíamos antes, es al menos lo que nos habilitaron desde el Ministerio de Salud”, manifestó.
En referencia a cuántos pacientes atienden a diario, Garcías sostuvo que la demanda es escasa. “No hay una gran demanda, un porcentaje cercano al 10 por ciento. El tema del protocolo que nos exigen es un agregado más a lo que veníamos usando, del kit nos debemos hacer cargo nosotros y con algunas obras sociales se arregló, pero con otras no. Si alguien debe atenderse y la obra social se lo cubre, no paga nada, y si no se lo reconoce, debe abonarlo, se le hace una factura y luego el paciente reclama. El monto es 1.700 pesos, que incluye la atención más el kit”, afirmó.
Una profesión
que depende del dólar
La odontología es una especialidad médica que trabaja con insumos que generalmente no se fabrican en Argentina, por lo que están obligados a importar. Esta situación les genera un perjuicio a los dentistas y según explica Garcías, viene de larga data.
“Nuestra profesión está castigada desde hace tiempo, nosotros dependemos mucho del dólar porque nuestros insumos son importados y muy pocos son de origen nacional, ahora hemos logrado unirnos y pedir una estructuración de aranceles, o sea, que se cobre igual en toda la provincia y que las obras sociales sepan cuál es el valor. Actualmente, un odontólogo que abra su consultorio va a pérdida y más aún si cuenta con alguna secretaria, a quien debe abonarle un sueldo”, puntualizó.







