La desaparición de una menor generó un amplio despliegue policial, confusión y fuerte repercusión en redes sociales

La ausencia de una adolescente de 13 años fuera del colegio Maristas, ayer a la hora habitual de la salida, consternó a sus padres, derivó en una intensa búsqueda que comandó el fiscal Javier Giaroli y terminó con final feliz, ya que pasadas las 6 de la tarde la menor y una amiga con la que deambulaba fueron encontradas sanas y salvas.
La historia empezó a las 12:30, cuando la madre de la menor reportó al 911 que su hija no estaba fuera de la institución educativa de calle Avellaneda, como es habitual a esa hora. Ante esa situación y por datos aportados por los mismos familiares sobre un posible riesgo que corría la adolescente, el fiscal Javier Giaroli intervino en la causa y ordenó una serie de medidas que dieron lugar a la exhaustiva búsqueda.
El transcurrir de las horas, sin novedades de Guadalupe, generó conmoción en la sociedad sanrafaelina, que a través de las redes sociales compartió en miles de oportunidades la imagen de la niña aportada por su familia. En medio de la búsqueda, un mensaje viralizado daba cuenta de que la menor había aparecido, pero el fiscal insistió que todavía no tenían novedades de la adolescente.
En medio de la desinformación que siguen generando las redes sociales, agentes del Cuerpo de Canes, por disposición de Giaroli, se apostaron fuera de la casa donde reside Guadalupe junto a Coni, la perra especializada en rastreos. El objetivo era acercarle al animal prendas de vestir de la menor y así buscarla en zonas donde supuestamente había sido vista, siempre a instancias de llamados recibidos por el CEO.
Cuando el procedimiento de Canes estaba por comenzar, llegó la buena noticia: una vecina de calle Salta, al oeste de avenida Rawson, avisó al 911 que en esa zona de baldíos deambulaba la menor que era buscada junto a una amiga. Un móvil que patrullaba en las inmediaciones, a instancias de otro llamado que dio cuenta de la presencia de la menor en esa zona, se acercó hasta el lugar indicado por la testigo. “Cuando vieron el móvil, tiraron una mochila a un lote baldío e intentaron esconderse”, contó un vecino a Diario San Rafael. “Antes nos llamó la atención verlas deambular y logramos reconocer a la niña gracias a la foto que trascendió por las redes y Whatsapp”, añadió.
Finalmente, Guadalupe y una amiga, cuya desaparición no se había reportado, fueron contenidas por agentes policiales. Hasta allí se desplazó el jefe departamental, Miguel Sánchez, quien confirmó que “las menores estaban en perfectas condiciones de salud”.
Entre las pertenencias que la Policía halló en la mencionada mochila, además de útiles escolares, había prendas de vestir, un cargador de celular, un teléfono y poco más de 200 pesos.
Al cierre de esta edición, fuentes judiciales indicaron a este diario que –en base al relato de las menores– se confirmó que no habían sufrido ninguna acción delictiva durante las horas que estuvieron desaparecidas, como así también se descartaron varias versiones que surgieron a lo largo de la tarde. “Todo indica que la causa va camino al archivo”, pronosticaron desde tribunales.