La llegada del Papa León XIV en noviembre a la Argentina despierta una enorme expectativa entre los fieles y San Rafael no es la excepción. Diferentes comunidades parroquiales ya comenzaron a analizar alternativas para viajar y participar de las actividades que se desarrollen durante la visita.
“Estamos con mucha ilusión, con mucha alegría de poder, aunque sea, ver desde lejos al Papa León XIV”, expresó el padre Gastón Funes, de la Parroquia Nuestra Señora de Luján en diálogo con el obispado.
El sacerdote destacó especialmente lo excepcional que representa una visita papal para varias generaciones de argentinos. “Pensemos que hace 39 años que un pontífice no visita nuestro país. Muchas veces los que somos jóvenes directamente nunca hemos tenido la posibilidad de tener cerca al Santo Padre”, señaló.
DESDE SAN RAFAEL EVALÚAN VIAJES A DIFERENTES PUNTOS
Por el momento no existe una organización conjunta de toda la Diócesis de San Rafael para trasladar a los fieles. Según explicó Funes, son las propias parroquias las que comenzaron a evaluar posibilidades, averiguar costos y organizar diferentes alternativas.
“Cada parroquia está trabajando de modo particular, está buscando precios. Algunos han comentado que se van a ir en autos particulares”, detalló.
Entre las posibilidades que se analizan aparecen Buenos Aires y Luján, aunque una de las alternativas que mayor interés genera es Córdoba, donde León XIV presidirá una multitudinaria celebración.
“Algunos tienen la intención de ir a Buenos Aires, otros a Luján y la gran mayoría tiene la intención de poder ir a Córdoba”, señaló el sacerdote.
A la espera de que se conozcan oficialmente los detalles definitivos de la agenda papal, las comunidades católicas sanrafaelinas ya comenzaron a movilizarse para intentar estar presentes.
“ES UNA PRESENCIA QUE VIENE A CONFIRMAR NUESTRA FE”
Funes recordó además su propia experiencia durante la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro, en 2013, cuando tuvo la oportunidad de ver de cerca al entonces recientemente elegido Papa Francisco.
“Cuando simplemente uno lo vio pasar, a unos diez metros, realmente se me puso la piel de gallina”, recordó.
Para el sacerdote, la trascendencia de una visita papal excede cualquier lectura política o social que pueda hacerse alrededor del acontecimiento.
“La presencia del Papa es una presencia espiritual. Es una presencia que viene a confirmar nuestra fe, nuestra esperanza y la unidad en la Iglesia”, remarcó.


