La eminencia del cambio (para mal) climático

Las evidencias científicas que confirman la existencia del calentamiento global obligan a quienes niegan el fenómeno a buscar otras estrategias para restar importancia a este grave problema provocado por la acción humana. Primero sostenían que el cambio climático era un proceso natural que siempre fue parte de la historia del planeta, pero ahora prefieren afirmar que ya nada se puede hacer para revertir la situación.
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, que retiró a su país del Acuerdo de París, y el actual primer mandatario de Brasil, Jair Bolsonaro, con su controvertida agenda ambiental, figuran entre los pocos líderes que niegan abiertamente el problema. La nueva postura que asumen los negacionistas consiste en calificar de irreversible el calentamiento y, por lo tanto, no hay nada que hacer para detener el proceso.
La ciudad escocesa de Glasgow acoge entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre la llamada COP26, la cumbre internacional sobre el cambio climático. Allí, uno de los documentos que más circuló es un informe de la Organización de Naciones Unidas que advierte que la concentración de gases de efecto invernadero alcanzó un récord en 2020. En paralelo, organizaciones ambientalistas remarcaron que los que más emisiones generan son las naciones más industrializadas y por eso piden que esas naciones asuman un compromiso para reducir las emisiones de dióxido de carbono.
El último informe sobre el Estado del Clima en América Latina y El Caribe preparado por la Organización Meteorológica Mundial señala que nuestra región se proyecta como una de las que se verán más afectadas por los efectos del cambio climático, como las olas de calor, la disminución del rendimiento de los cultivos y los incendios forestales.
Está demostrado que la combustión de grandes cantidades de petróleo y carbón, la tala de bosques y la explotación agrícola sin control tienen un impacto negativo en el clima. Se debe tomar conciencia de la gravedad del problema, reconocer que los seres humanos somos responsables de lo que sucede y buscar nuevas alternativas para proteger el planeta.