La erogación del río Atuel se postergará y advierten por una disminución del 50 por ciento en la nieve acumulada

La erogación de agua del río Atuel, que estaba prevista inicialmente para mediados de agosto, fue nuevamente reprogramada. Así lo explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 el subdelegado de Aguas del río Diamante, Santiago del Río, quien remarcó que la temporada de riego dependerá en gran medida de lo que ocurra en los próximos días con las nevadas en la cordillera.


“La corta no ha finalizado. Justamente el día jueves tuvimos una reunión con los inspectores de cauce para definir un poco la situación”, señaló el funcionario, aclarando que la fecha del 15 de agosto era estimativa. “En la resolución de corta se había colocado alrededor de mediados de agosto, pero viendo la situación tan comprometida que hemos tenido este año en la cordillera, es muy complicada, similar a los últimos años de crisis entre 2021 y 2022”, agregó.
Del Río subrayó que las nevadas de este invierno fueron mucho menores a las de los últimos dos años, que habían traído cierto alivio a la región. “El 2023 y 2024 fueron años buenos, pero este año estamos hablando de que habría por lo menos un 50 por ciento menos de nieve que en esos años anteriores”, expresó. De todos modos, no descartó que pueda producirse alguna nevada tardía: “Si Dios quiere y nos acompaña, podemos llegar a tener algunas nevadas más en estos próximos días”.
La falta de acumulación en alta montaña es el factor que condiciona la planificación. Según lo indicado, la liberación de agua recién comenzaría a partir del 26 de agosto, con la posibilidad de que algunas inspecciones con cultivos tempranos se adelanten. “La largada de agua se ha ido reprogramando del 26 de agosto en adelante, de acuerdo a los requerimientos que se vayan teniendo en determinadas inspecciones y sobre todo en los cultivos más tempranos”, explicó el subdelegado.
En cuanto al estado de los embalses, el funcionario precisó: “Hoy estamos alrededor del 85 o 86 por ciento. La idea es llegar casi al 90 por ciento a la largada del agua”. Si bien este nivel representa una mejora respecto a años anteriores, la capacidad sigue siendo insuficiente para garantizar tranquilidad en toda la temporada de riego. “Siempre sabemos que el volumen de los embalses que necesitamos para una temporada similar al año pasado son tres veces Nihuil y Valle Grande juntos, para poder tener una temporada relativamente tranquila”, señaló.
Respecto a las obras, la mayoría de las tareas de limpieza y mantenimiento de cauces ya fueron completadas. “Las tareas de limpieza ya se están finalizando, sobre todo queda una zona en el cuarto tramo del canal marginal”, indicó. Además, se utilizó parte del escurrimiento natural para reforzar sectores puntuales. “Ayer (por el viernes) se ingresó agua del escurrimiento natural que hay en el río ya por el canal marginal para terminarlo de dejar en condiciones y hoy se ha embalsado ese agua en Real del Padre para empezar a dotar algunas propiedades con cultivos muy tempranos o reservorios”, detalló.
En Real del Padre, muchos productores que habían perdido plantaciones a raíz del fenómeno climático del verano están replantando y se verán beneficiados con esta distribución temprana. “Mucha gente en Real del Padre está replantando después del fenómeno climático que tuvieron en el verano y se les va a ir distribuyendo un poco de ese agua”, manifestó Del Río.
Sobre la modalidad de la erogación, precisó que será progresiva. “En un principio vamos a empezar con caudales bajos, entre 10 y 15 metros, y después ir aumentando progresivamente de acuerdo a las necesidades de algunas inspecciones”, explicó. Algunas zonas podrían iniciar antes de lo previsto si las lluvias del llano no resultan suficientes. “Algunas inspecciones estaban hablando de empezar recién en los primeros días de septiembre con la erogación, siempre viendo la situación climática”, dijo.
En ese marco, algunas áreas puntuales tendrían prioridad. “Los canales Correa y Perrone, en la zona de Malvinas y de La Correína en Salto de las Rosas, podrían adelantarse porque han hecho algunos cultivos de invierno. Se les daría una fracción de tres o cuatro días de agua para poder abastecer esos cultivos”, anticipó.
La situación hídrica, como cada temporada, dependerá de lo que ocurra en la cordillera. Con reservas moderadas en los embalses y una caída marcada en los niveles de nieve, la expectativa está puesta en que se produzcan nuevas nevadas en los próximos días para aliviar un panorama que, de lo contrario, se presenta complejo para los productores.