La Escuela Artística San Francisco Solano celebró 35 años en el predio donde sueña levantar su edificio propio

Con danzas, música, muñecos gigantes y una fiesta a cielo abierto, la comunidad educativa copó el predio que les cedieron en Esquiú y Moreno. Allí esperan construir, por fin, su casa definitiva.
Donde antes solo había pasto y silencio, ahora hubo arte, color y futuro. La Escuela Artística Vocacional San Francisco Solano festejó este jueves sus 35 años de vida con una celebración cargada de emoción y simbolismo: se realizó en el terreno donde sueñan levantar su edificio propio.

El predio, ubicado en la esquina de Esquiú y Moreno —a metros de las vías del ferrocarril y a espaldas de las torres del barrio Procrear— fue cedido recientemente por la Municipalidad de San Rafael, y se llenó de vida gracias al entusiasmo de alumnos, docentes, padres, directivos, celadores y vecinos del lugar.
Con escenario, música en vivo, danzas, muñecos gigantes y una fiesta a “calle cortada”, la escuela demostró todo su potencial artístico y dejó en claro que, más allá de la espera por el edificio, la fuerza de su comunidad es el verdadero pilar.

“Queremos que este barrio sea nuestro lugar para siempre”, fue el sentimiento compartido durante la jornada, que conmovió también a los vecinos de la zona, sorprendidos (y encantados) por la marea de chicos y familias que animaron la tarde.
UNA HISTORIA, UN SUEÑO
La San Francisco Solano se fundó el 1 de junio de 1990 como un espacio de formación en música y danzas.

Desde entonces, creció en docentes y en matrícula, pero nunca logró contar con un edificio propio. Durante más de tres décadas funcionó en locaciones alquiladas, a la espera del ansiado “techo propio”.
Ahora, con el terreno ya asegurado, comienza una nueva etapa: la de reunir fondos y dar los primeros pasos hacia la construcción. Un desafío enorme, pero no imposible. Porque como bien dicen ellos, “lo imposible es solo para los que nunca lo intentan”.