La iniciativa combina prácticas profesionalizantes, producción agroindustrial y un aporte clave para sostener la educación técnica, en un contexto marcado por la falta de financiamiento y la incertidumbre presupuestaria.
La escuela Pascual Iaccarini de San Rafael volvió a poner en marcha una experiencia que ya es habitual en su calendario institucional, pero que cada año cobra mayor relevancia. A través de la venta de duraznos producidos en su finca experimental, la comunidad educativa no solo acerca un producto de calidad a precios accesibles, sino que también fortalece las prácticas profesionalizantes de los alumnos y genera recursos indispensables para sostener la formación técnica en un escenario adverso.
“El Bowen por ahora, para el que entiende, es un durazno que tiene un tamaño bastante bueno para envasar y también para todo aquel que quiera realizar mermeladas”, explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 Patricia Nievas, directora de la institución, al detallar las características de la fruta que se encuentra actualmente a la venta.
La experiencia no es improvisada. Según relató Nievas, los alumnos participan de todo el proceso productivo desde noviembre y diciembre: “Nuestros alumnos empiezan estas prácticas justamente en esta época donde realizan todo el proceso, desde la cosecha”. La dinámica de trabajo de una escuela técnica agropecuaria difiere del calendario tradicional, ya que la actividad continúa durante gran parte del verano. “Estamos formando para el mundo del trabajo, por lo menos para lo que el mundo empresarial está necesitando”, sostuvo la directora.

La venta de duraznos cumple, además, un rol central en el sostenimiento de las prácticas. El cajón tiene un valor de 10.000 pesos y se comercializa por encargo. “A partir de esta venta nosotros podemos tener aquellos insumos que nos van a ayudar durante las prácticas de todos los chicos, especialmente de la parte de industria”, explicó Nievas, quien advirtió que la educación técnica se ve cada vez más desfavorecida por la falta de inversión.
La situación se agrava al analizar el contexto presupuestario. Nievas recordó que la formación técnica depende de una ley específica que destina un porcentaje del PBI, pero señaló: “Hace años que ese porcentaje no lo estamos recibiendo, lo estamos recibiendo tarde, mal o nunca”. Además, expresó su preocupación porque dentro del presupuesto 2026 no se habla de financiamiento para el sector.
Finalmente, Nievas valoró el acompañamiento de los vecinos: “Cada vez que ustedes compran a una escuela, están ayudando para que se sigan generando recursos. Para nosotros esta ayuda es sumamente importante porque hace que la gente se acerque a la escuela y vea en qué condiciones estamos”, concluyó.







