El pasado 10 de septiembre se cumplió un nuevo aniversario del natalicio de José “Tico” Russo y la escuela secundaria 4-230 -que lleva su nombre- decidieron hacer un singular homenaje.
En este marco, lanzaron el proyecto “Tico Russo, más allá del camino”, para conocer la historia y el legado del mítico Pentatlón a través de sus competidores.
Para ello llevarán a cabo diversas entrevistas. El ciclo inicia este viernes a las 9.15 en la escuela con Amalia Sotelo y Raúl Radys.
La propuesta se enmarca en el proyecto sociocomunitario en Turismo y Lengua y Literatura de 5to año de la institución educativa de Pueblo Diamante.
Russo Russo nació el 10 de septiembre de 1956 en el paraje de Atuel Norte, se casó con Liliana Barrutti, con quien tuvo dos hijos, Paolo y Renata, y falleció a los 36 años de edad, el 10 de octubre de 1992 en un accidente vehicular.
UN VISIONARIO DEL DEPORTE Y EL TURISMO
“Tico” fue un joven visionario, comprometido con la cultura y la economía de su comunidad, que valoraba el deporte, la vida sana y la familia.
Pensaba que San Rafael trascendería turística y económicamente, si diversificaba su oferta de atractivos. Debía mostrar sus ríos, lagos y paisajes, más allá de la industria frutihortícola.
Eso ocurrió con el Pentatlón, que llegó a ser el mayor ícono turístico-deportivo de la historia departamental, impulsando a San Rafael como destino de turismo aventura a nivel internacional, y contribuyendo al desarrollo de la “industria sin chimenea” en general y de la economía local.
EL PENTATLÓN
La competencia de alto rendimiento nació el 21 de enero de 1987, participaron deportistas especializados, amateurs y con capacidades diferentes y un staff de más de 500 personas agrupadas en comisiones.
Reunió cinco disciplinas deportivas: windsurf, enduro, kayak, ciclismo y pedestrismo, durante 12 ediciones consecutivas, en un espectacular entorno de lagos, médanos, ríos, montañas y circuitos arbolados.
Ese oasis fue y televisado y promocionado a nivel nacional por el reconocido locutor Pancho Ibáñez, logrando que el Pentatlón marcara agenda y se viviera como una auténtica fiesta popular.







