La esperanza de las vacunas y la necesaria solidaridad

Esta semana, el presidente Alberto Fernández anunció el acuerdo entre el laboratorio anglo-sueco AstraZéneca, su socio científico la Universidad de Oxford, y el gobierno argentino y el de México, para producir una vacuna que ya entró en fase 3 contra el COVID-19 en nuestro país, y para el resto de América latina, con excepción de Brasil.
El anuncio generó expectativa y esperanza. Y es que mientras el virus no da tregua en muchos países, algunos con rebrotes importantes como Estados Unidos, este tipo de posibilidades generan obvio optimismo.
El anuncio del presidente Fernández se da en la misma semana en que Rusia informaba que había registrado una vacuna propia y que varios otros ensayos (chinos, sobre todo) han ingresado en las fases finales de prueba antes de su aprobación y producción.
En cuanto a plazos para aplicar estas medicaciones de forma masiva, los más optimistas se atrevieron a señalar que antes de fin de año mientras que otros hablan de los primeros meses de 2021, sin brindar mayores precisiones. Y están los que, por otro lado, aseguran que en el mejor de los casos habría que esperar, como mínimo, un año.
Después de los ensayos, en pacientes voluntarios o infectados, vendrán otros no menos desafiantes, como la comercialización y distribución, para que la vacuna pueda llegar a todos los rincones del planeta. Esos serán otros temas a resolver, pero antes, por supuesto, deberá realizarse el anuncio más esperado por estas horas en el mundo entero.
También será vital, cuando llegue ese momento, que todas las acciones que se deban coordinar, apunten a un plano de igualdad entre las comunidades del primer mundo y las que forman parte del grupo de las carenciadas.
Las diferencias son tan marcadas que deberá respetarse una estrategia que les otorgue a todos los países similares posibilidades de acceder a la vacuna, algo que muchas veces se pregona con bombos y platillos, pero que no siempre se aplica con la rigurosidad que impone una situación tan delicada como esta.

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