La familia del arqueólogo Humberto “Tito” Lagiglia donó su archivo personal a la UNC

La familia del prestigioso arqueólogo sanrafaelino Humberto “Tito” Lagiglia decidió donar todo su archivo personal a la Universidad Nacional de Cuyo. Flavia Lagiglia, hija del reconocido arqueólogo que falleció en 2009, fue entrevistada por Fm Vos (94.5) y Diario San Rafael. “Mi padre desarrolló los últimos años de su trayectoria académica en la Universidad Nacional de Cuyo, logrando allí una cátedra por concurso. Él fue director del Instituto Etnológico y también director del Museo Arqueológico de la Universidad. La presentación de sus trabajos en el sitio de la Universidad es producto del trabajo de diez años ya que la información y la cantidad de material científico merecía una digitalización y una puesta en sociedad. El sitio tiene un sentido universal ya que el trabajo de mi padre puede ser consultado por todos los arqueólogos del mundo. El archivo está conformado por los libros escritos y publicados a través del Instituto de Ciencias Naturales. Este material también está en el Museo de Historia Natural. La parte en crudo de sus investigaciones y estudios está acompañada por material fotográfico. Una parte de sus trabajos están en el museo y en un futuro también se lo digitalizará. Uno de los hallazgos más importantes de mi padre fue la momia de la Gruta del Indio, pero en realidad él era un gran naturalista y su pasión estaba en la obra del Museo, al que le dedicó su pasión y vida. Con respecto a la digitalización del material, puedo decir que gran parte ya se ha concretado y es de acceso público”.
Flavia Lagiglia recordó cómo fueron los inicios del museo. “Todo comenzó como un juego de niños cuando era adolescente; allí comenzó a dedicarse a las ciencias naturales, a investigar, y junto a otras personas decidieron formar el club científico “Los Amigos de la Naturaleza”. Cada integrante de ese club tenía un rol para investigar sobre alguna de las áreas. El museo fue creciendo, el club pasó a ser el Instituto de Ciencias Naturales para posteriormente convertirse en el museo que al principio era privado. Luego se le entregó al municipio, porque mi padre consideraba que el acopio de material científico y de las ciencias naturales no debía quedar en manos privadas, sino que debía estar a disposición de San Rafael. Entonces a partir de allí el municipio se hizo cargo, y estamos llegando casi a los setenta años con un riquísimo repositorio científico en varias áreas de las ciencias naturales, la historia y la arqueología. Ahora se va a exponer la muestra del pasado histórico de San Rafael, que pertenecía al museo y fue separada para hacer una exposición. La colección se multiplicó y hoy vuelve de nuevo al museo”.
Lagiglia recordó los últimos trabajos, truncos, de su padre. “Estaba haciendo un trabajo sobre la cerámica del contacto Huarpe-Incaico en los pueblos del sur de Mendoza. Ese trabajo no alcanzó a publicarse, pero ahora está en el sitio de la Universidad Nacional de Cuyo. Por último, los invito a visitar el museo, que ha quedado mágico, alucinante, renovado”.