La historia del colombiano que asaltó una estación de servicio en San Rafael y podría ser expulsado del país

Una de las capturas de las cámaras de seguridad al momento del asalto

Gustavo Adolfo Lasprilla Guerrero es colombiano y desde fines de 2017 reside en San Rafael. Hoy se encuentra alojado en la cárcel de nuestra ciudad, luego de haber sido detenido por el violento asalto al empleado del minimarket de la estación de servicio Shell de Los Sauces y Balloffet, hecho sucedido el miércoles de la semana pasada durante la madrugada.
De acuerdo con la información oficial, al local comercial ingresaron dos hombres con sus rostros cubiertos por cascos, mientras que un tercero quedó en la puerta. El dúo de ladrones entró armado y –según la primera etapa de la investigación– habría sido Lasprilla quien empuñaba un revólver con el que golpeó en la cabeza al trabajador de la estación, disconforme con la suma de dinero que inicialmente la víctima le entregó. Finalmente los delincuentes huyeron en moto con una suma cercana a los 10.000 pesos.
Ni bien terminó la pesadilla para el empleado del minimarket, pidió ayuda y reportó lo sucedido al 911. Por las características del hecho, rápidamente se presentaron agentes policiales, quienes obtuvieron un dato clave por parte de la víctima: “uno de los asaltantes tenía tono de voz extranjero, no era de acá”. Minutos después, durante rastrillajes iniciados a partir del asalto, efectivos detuvieron la marcha de un sujeto que iba en moto por calle Benielli, en el barrio Nihuil: se trató de Lasprilla, quien en su poder tenía balas y dinero en efectivo.

Lasprilla está detenido en la cárcel acusado de “robo agravado”

Con Lasprilla a disposición de la Justicia, tomó relevancia el dato aportado por la víctima cuando fue asistida por los primeros policías en llegar al lugar, relacionado al tono de voz de uno de los asaltantes. Esa y pruebas aportadas por personal de Delitos Informáticos a partir de imágenes de cámaras de seguridad, reforzaron la base probatoria que el fiscal Javier Giaroli tiene contra el cafetero y que seguramente expondrá en los próximos días, cuando convoque a una audiencia para solicitar la prisión preventiva del imputado.
Además, pudo saber Diario San Rafael, el objetivo de fondo de Giaroli es que Lasprilla sea expulsado del país, en el marco del endurecimiento de la política migratoria que adoptó el Gobierno nacional a principios de año. El fiscal quiere que Lasprilla abandone Argentina y no pueda regresar en los próximos 50 años, situación que tendrá que resolver un juez.
En enero de este año, se conoció que solo en la provincia de Buenos Aires, según datos aportados por el Servicio Penitenciario Bonaerense, en Argentina hay más de 2.200 extranjeros en condiciones de ser expulsados del país a raíz de haber cometido delitos.
Si bien Giaroli planea pedir la expulsión de Lasprilla, primero quiere someterlo al correspondiente proceso penal y acreditar la responsabilidad del sujeto en el hecho anteriormente descripto. El colombiano está acusado de “robo agravado”, entre otros aspectos por el uso de arma de fuego (como elemento amenazante y con el que se agredió físicamente a la víctima) y por haber sido ejecutado por tres personas.
En función de lo anterior, a pesar de no tener antecedentes penales en nuestro país, Lasprilla enfrenta una condena mínima de 5 años de prisión.

La historia
de Lasprilla
Gustavo Lasprilla se radicó en San Rafael hace casi un año y medio y, de acuerdo con lo que pudo saber este diario, encontró la forma “de ganarse la vida” mediante préstamos de dinero.
Lasprilla, a través de redes sociales y “del boca en boca”, empezó a prestar dinero en efectivo, sin los requisitos que establecen financieras, bancos o compañías de créditos. Era parte de un grupo de personas oriundas del mismo país que ofrecían dinero y exigían su restitución a cambio de una “tasa de interés” propia.
“Recurrí a ellos porque necesitaba el dinero urgente y no cumplía con los requisitos que me pedían en el banco o una entidad financiera. Necesitaba pagar una multa para que me devuelvan el auto y no tuve otra opción que apelar a ellos. No tuve inconvenientes, les devolví la plata y nada más supe de estas personas”, le contó a Diario San Rafael una de las personas beneficiadas con los préstamos, quien pidió omitir su identidad.
Lasprilla tiene una obsesión por el dinero y así lo evidencia en fotos publicadas en sus redes sociales, donde posa con varios billetes de 100 pesos argentinos. “Gracias Dios que no me hagan falta los chavos”, escribió en Facebook el 12 de agosto de 2018. “Chavos” es un término con el que se refieren al dinero en algunos países de Sudamérica y Centroamérica.
Además, en la misma red social, publicó fotos de su paso por el Servicio Militar Obligatorio en Colombia, con el uniforme y hasta portando una ametralladora y en posición de disparo, lo que da cuenta de su antecedentes y capacitación en el manejo de armas.
Ahora Lasprilla enfrenta una causa penal severa y, mientras el proceso avanza, está alojado en la cárcel de la avenida Mitre, donde podría pasar varios años más para luego ser expulsado del país.