La historia detrás del anillo que el Papa evitó que le besen

Polémica alrededor de la figura del Sumo Pontífice. ¿Por qué? Porque en una visita pastoral que no parece haber sido una más, el papa Francisco saludó a un gran número de católicos que se acercaron al Santuario de Loreto para admirar su figura. Sin embargo, un llamativo gesto suyo sorprendió a muchos de los fieles, ya que al acercarse a besarle el anillo del Pescador evitó a toda costa que lo hicieran e incluso a muchos les retiraba la mano de forma contundente.

El video que enseguida se propagó por las redes sociales fue difundido por Edward Pentin, corresponsal en la ciudad de Roma de la señal católica EWTN. Y de acuerdo a lo que comentó el periodista, esta no fue la primera ocasión en la que se observa al Sumo Pontífice evitar que le besen el anillo.

Asimismo, Pentin enfatizó que en esta oportunidad llamó más la atención porque el Santo Padre reiteró el gesto ante cada fiel que se acercaba e incluso a algunos les retiraba la mano casi sin que le llegaran a tocar o besar la mano derecha (casi adivinando la intención de besarle el anillo), la portadora del anillo de la polémica.

Más allá de esto, el corresponsal reveló que le consultó a la oficina de prensa del Vaticano para recibir la explicación de ese curioso comportamiento del Obispo de Roma, pero afirmó que todavía no había recibido una respuesta.

A la espera de una explicación oficial desde la Santa Sede, lo cierto es que esta actitud de Francisco ya se había visto en alguna otra oportunidad y no se traduciría como un gesto de cansancio ni de falta de buena voluntad hacia los fieles. Al contrario, al parecer el Papa interpreta el acto de «besar su anillo» como un gesto de sumisión y él no porta el anillo del Pescador como signo de autoridad, sino como una señal de servicio hacia Dios en la Tierra.

Como ya hizo con muchas tradiciones de la Iglesia, el Papa parece querer erradicar de una vez por todas estos gestos jerárquicos y que en muchas ocasiones parecen invocar a un acto de sumisión propia de la mafia o de otro ámbito ajeno a la institución cristiana, y no de un Papa hacia su fieles.

La historia del anillo

Al anillo papal se le conoce también como «el anillo del pescador» ya que su nombre recuerda que sólo puede lucirlo el legítimo sucesor del apóstol San Pedro, quien era pescador.

Sitios especializados señalan que su origen podría remontarse al siglo XIII, cuando el Papa Clemente IV mencionó por primera vez el objeto en una carta escrita en el año 1265 a su sobrino Pedro Grossi.
Su diseño también es bastante común. Todos los anillos muestran la imagen de San Pedro pescador en una barca y el nombre del Papa que ocupa la sede en ese momento, en latín.

En el pasado se usaba para lacrar la correspondencia del sumo pontífice, pero ahora es simplemente un símbolo de autoridad. Francisco es el primer Papa que no usa un anillo elaborado completamente de oro, sino de plata dorada, ya que quería una pieza sencilla y fácil de llevar.