La Iglesia presiona para abolir la pena de muerte

El papa Francisco exhortó a los gobernantes y a quienes tienen responsabilidad en sus países a «dar los pasos necesarios hacia la total abolición de la pena de muerte«. El Pontífice habló en un videomensaje en ocasión del VII Congreso Mundialcontra la Pena de Muerte, que abrió en el Parlamento Europeo en Bruselas.

Para el Papa la dignidad de la persona no se pierde nunca, incluso cuando se comete «el peor de los crímenes». La vida es un don que proteger y «es fuente de todos los otros dones y de todos los otros derechos».

«La convicción de ofrecer también al culpable la posibilidad de arrepentimiento no puede ser abandonada nunca». Francisco recordó que «para proteger a la sociedad del mal que algunos individuos pueden causar», la solución no es la pena capital.

Esta no puede ser considerada «la respuesta adecuada a la gravedad de algunos delitos para la tutela del bien común». «Nadie puede ser muerto y privado de la oportunidad de abrazar nuevamente a la comunidad que hirió e hizo sufrir».

La pena de muerte, agregó, es una «grave violación del derecho a la vida de toda persona».