La importancia del lavado de manos

La higienización de manos es clave para la prevención de varias enfermedades. Los seres humanos entramos en contacto con el mundo la mayor parte del tiempo a través de nuestras manos. A través de ellas se toca y se aprende; se escribe, se come, se juega; se da afecto; y se manipula todo tipo de objetos. Esto también las convierte en las principales portadoras de gérmenes, que pueden causar enfermedades.
Un hábito tan simple como el de lavarse las manos, puede ser la clave para salvar millones de vidas. Según un estudio de la OPS, higienizarse las manos con agua y jabón reduce 50% las diarreas infantiles y 25% las infecciones respiratorias. Datos como estos cobran mayor relevancia en un año como el 2020, donde la pandemia provocada por el virus COVID-19, sigue creciendo, y una de las formas más destacadas de prevención, es la higiene de manos.
Es importante entender que la higiene de manos no es una acción que deba volverse compulsiva, sino más bien un hábito que debe incorporarse a la rutina de cada persona de manera adecuada. “Las manos humanas poseen millones de microbios provenientes de un sin número de fuentes como las heces, carnes, verduras, superficies, entre otros. Estos microbios llegan a nuestros ojos, nariz y boca cuando tocamos nuestro rostro e incluso se traspasan a través de superficies, propiciando el contagio con otras personas. Por lo tanto, eliminar los microbios mediante el lavado de manos ayuda a prevenir enfermedades como la diarrea y las infecciones respiratorias y podría incluso ayudar a prevenir infecciones en la piel y los ojos”, explicó Gerardo Laube, profesor titular de microbiología y de infectología de la Facultad de Medicina Fundación Barceló.
Es importante entender que la higiene de manos no es una acción que deba volverse compulsiva, sino más bien un hábito que debe incorporarse a la rutina de cada persona de manera adecuada. La clave no es lavarse las manos cada dos segundos, sino hacerlo en los momentos indicados y de la manera correcta.
El Centro de Control de Estados Unidos asegura que no es necesario lavarse las manos hasta quemarse la piel. Por eso, es necesario que utilices la temperatura adecuada pero, más que nada, usar jabón de manera correcta. Hay que lavarse antes de comer y cocinar; antes de amamantar, después de ir al baño o cambiar pañales; luego de sonarse la nariz, estornudar o toser; luego de visitar a un enfermo, al estar en contacto con los residuos; al estar en contacto con animales; después de tocar alimentos crudos y antes de tocar alimentos cocidos y luego de llegar del exterior a la casa.
Lavarse con un jabón de los clásicos alcanza. Cuando se lavan las manos hay que respetar tres áreas: el dorso, entre los dedos y debajo de las uñas. Y la duración del lavado de manos tiene que ser de al menos 20 segundos. También es muy importante el secado de manera adecuada porque hay menos chance que el virus se propague de manera en un entorno seco.

Compartir

¿Quién avala la toma de tierras?

Artículo anteriorEl Cañón del Atuel fue parte del censo de cóndores
Artículo siguienteHoy se festeja el Día de la Madre en cuarentena