La impostergable lucha contra el grooming

El 13 de noviembre se conmemoró el Día Nacional de la lucha contra el Grooming. Este flagelo, que se concreta cuando un adulto contacta a un menor de edad a través de internet mediante la manipulación o el engaño, ocultando su condición de mayor de edad, para lograr que el menor realice acciones de índole sexual, es cada vez más habitual y, por tanto, preocupante en la Argentina.
Este 2020 ha sido particular en varios aspectos. La pandemia y las cuarentenas que los diferentes gobiernos dispusieron para intentar frenar el avance del coronavirus llevaron a que muchos niños, niñas y adolescentes tuvieran un mayor contacto con las plataformas digitales y, en el marco de ese fenómeno, las denuncias por grooming se cuadruplicaron en nuestra provincia.
A nivel nacional, en tanto, la organización Grooming Argentina estimó que desde el inicio del aislamiento, el delito de grooming aumentó 30% en el país ante la hiperconectividad de niñas, niños y adolescentes a internet y, según los especialistas, «uno de los mecanismos de captación viene de la mano del encierro, porque los chicos están aburridos y los padres les permiten jugar con el celular».
La semana pasada, el Congreso Nacional aprobó un proyecto de ley que establece la creación de un Programa Nacional de Prevención y Concientización del Grooming. El objetivo del programa es prevenir, sensibilizar y generar conciencia en la población sobre esta problemática a través del uso responsable de las Tecnologías de la Información y la Comunicación y de la capacitación de la comunidad. En tanto, Mendoza firmó el mismo viernes 13 un convenio con la mencionada Grooming Argentina para aunar esfuerzos y detener este delito en la provincia.
Las nuevas tecnologías llegaron para quedarse y no son buenas ni malas “per se”, sino de acuerdo al uso que los humanos hagamos de ellas. Es en caso como estos donde la regulación legal se torna imprescindible para lograr que esa herramienta (eso es, ni más ni menos) no se convierta en un peligro para una de las franjas etarias más sensibles de nuestra sociedad.

Compartir

¿Quién avala la toma de tierras?

Artículo anteriorArgentina venció a Perú por las Eliminatorias
Artículo siguienteTAPA 181120