La increíble historia de la mujer que engaña comerciantes con su tarjeta de débito

Se llama Marisa Olguín y no le bastó una condena para dejar de cometer estafas con su tarjeta de débito. Comenzó engañando a comerciantes en La Pampa, siguió en San Rafael e hizo lo propio en Bahía Blanca. Al menos de eso tienen registro los investigadores que siguieron sus pasos. En cada uno de los lugares donde estuvo, bajo el mismo modus operandi, realizó compras por importantes montos y apeló a un engaño que –en principio– no lograban detectar las víctimas.
La mujer, que actualmente se encuentra en la cárcel de la avenida Mitre y ayer se le dictó la prisión preventiva en una nueva causa caratulada “estafa”, tiene antecedentes y –en virtud de ello– una condena emitida por la Justicia de La Pampa.
Según pudo corroborar Diario San Rafael mediante artículos periodísticos difundidos por portales pampeanos, Olguín fue condenada por el delito de “defraudación” en abril del 2018. El juez Néstor Ralli la condenó con seis meses de prisión efectiva y cumplimiento nocturno, en el marco de un juicio abreviado por el que se le unificaron dos causas, ambas por los mismos hechos.
De acuerdo a las conclusiones del magistrado en marzo del año pasado, Olguín –acompañada de su pareja– concurrió a un comercio de Santa Rosa donde adquirió un parlante y un micrófono. A la hora de pagar los productos, lo hizo mediante una tarjeta alimentaria con la cinta magnética rota y a nombre de otra persona.
“El ardid consistió en simular el pago mediante la utilización de una tarjeta social de Banco de La Pampa que tenía dañada la banda magnética, circunstancia que Olguín puso como excusa para conseguir que la operación se realizara mediante el sistema Posnet, pero a través de la modalidad off-line (sin verificación instantánea)”, sostuvo Ralli en su fallo.
“Olguín actuó simulando la identidad de quien figuraba como titular de la tarjeta y firmando falsamente con el nombre de la titular, todo lo cual indica que actuó con intención defraudatoria a sabiendas de que con posterioridad el comerciante se vería imposibilitado de cobrar efectivamente los importes de las operaciones realizadas, generando de ese modo un perjuicio económico al damnificado”, añadió el juez.
Tal como indicamos anteriormente, el juez Ralli unificó dos causas, ya que en febrero –un mes antes de haber sido descubierta– Olguín volvió a defraudar a comerciantes mediante una tarjeta de débito sustraída.
Ese antecedente, que le valió una condena, no fue suficiente para Olguín, quien después de purgar la sanción que le impuso la Justicia pampeana, volvió a la acción y encontró en San Rafael el lugar para ejecutar su ardid.
En nuestro departamento, como informó ayer este diario, Olguín ejecutó su engaño en dos comercios y en uno de ellos adquirió accesorios sanitarios y materiales para la construcción por una importante suma de dinero. Para ello se aseguró de dañar la banda magnética de su tarjeta de débito antes de pagar, para después sugerir abonar mediante la modalidad “fuera de línea”, que solo aplica para crédito y no débito, algo que los comerciantes deben tener en cuenta.
Cuando una de las víctimas dio cuenta de lo ocurrido, con el nombre de la estafadora acudió a Google, donde encontró notas periodísticas que hablaban de sus andanzas y la condena recibida hace casi un año. Con ese dato se presentaron en la Fiscalía de Javier Giaroli y así empezó la investigación que derivó en un allanamiento en la propiedad de Olguín en La Pampa, donde si bien se secuestró el auto en el que se movilizaba (Renault Sandero de color blanco), no aparecieron los productos que obtuvo mediante su ardid.