La increíble historia de los ladrones alcoholizados que, empujando, se llevaron un auto sin batería, frenos ni combustible

El Renault 6 que halló la Policía cerca de la medianoche del domingo en la esquina de Saavedra y San Luis, había sido sustraído minutos antes frente a una vivienda de avenida Rivadavia, donde permanecía estacionado desde hace algunos días. Al menos así consta en las actuaciones del caso, que empezó siendo una causa contravencional y se transformó en un proceso penal.
La historia empezó cuando efectivos de Cuerpos Especiales advirtieron la presencia de dos sujetos tratando de retirar una de las ruedas del Renault del interior de la acequia. En ese momento, la primera hipótesis apuntó a que el conductor había perdido el dominio del vehículo. Cuando los individuos observaron a la Policía, no dudaron en correr, lo que dio lugar a una persecución que terminó con la aprehensión de uno de los sospechosos.
Al tratar de verificar qué había sucedido, los uniformados advirtieron que el sujeto que habían capturado estaba visiblemente alcoholizado, lo que confirmaron con el posterior dosaje, que arrojó 2,07 gramos de alcohol en sangre. Al mismo tiempo, al solicitar la documentación del Renault, verificaron que no existía o, al menos, el detenido no la pudo aportar en ese momento.
Como consecuencia de lo sucedido, a Osvaldo Aníbal Campos, como se identificó al detenido, lo trasladaron a la Comisaría 32ª, donde se le inició un proceso contravencional, teniendo en cuenta que la graduación superó el gramo de alcohol en sangre, además del secuestro del vehículo. Asimismo, por la falta de documentación, se le labró un acta vial.
Pero a la historia del Renault 6 y sus ocupantes alcoholizados le faltaba un capítulo más, clave para entender lo que pasó.
Según confirmó este diario, el lunes a media mañana, en la Comisaría 32ª se presentó un hombre para denunciar que le habían sustraído un vehículo que se encontraba estacionado frente a su casa de avenida Rivadavia. De acuerdo con el reporte, hace seis días se encontraba en ese lugar, sin batería, sin frenos ni combustible. Cuando dio detalles del modelo del rodado, desde la dependencia confirmaron que se trataba del Renault 6 que agentes de Cuerpos Especiales habían hallado en Saavedra y San Luis, hecho por el que estaba detenido Campos.
Ergo, los investigadores sostienen que –probablemente motorizados por el alcohol que habían consumido– Campos y su cómplice se situaron frente al Renault 6 estacionado en avenida Rivadavia y decidieron sustraerlo. Como el auto no tenía batería, decidieron empujarlo hasta que se les descontroló y cayó a una acequia cuando iban por Saavedra y San Luis. Eso implica que al menos una cuadra la hicieron en contramano, con todo el riesgo que ello implica.
La causa quedó en manos de la fiscal Andrea Rossi, quien abrió una imputación contra Campos, que ahora quedó más complicado frente al proceso inicial en el que intervino la Policía Vial.