El nombre de Julieta Silva volvió a estar en boca de todos en San Rafael. A ocho años de la trágica muerte de Genaro Fortunato, la mujer que fue condenada por atropellar y matar a su novio a la salida de un boliche, volvió a quedar detenida este jueves por agredir físicamente a su actual esposo.
“No me sorprende para nada, era cuestión de tiempo”, dijo al respecto Graciela Linares, la mamá de Genaro, en un breve diálogo con TN. Y subrayó: “Lo que sí me sigue sorprendiendo es el accionar de la Justicia. Evidentemente están esperando que mate a otra persona para hacer lo que deben hacer”.
Para Linares, el fallo que condenó en 2018 a Silva a la pena de 3 años y 9 meses de prisión por homicidio culposo “fue benévolo” con ella, que nunca mostró arrepentimiento por lo sucedido.
En este sentido, en una entrevista de años atrás, la mamá de Genaro señaló: “Cuando realmente cometés un accidente te desangrás por demostrarlo, pedís disculpas”. Sin embargo, remarcó, aunque Silva “tuvo mil oportunidades de hacerlo”, jamás se acercó a la familia ni les pidió perdón.
El dolor del padre de Genaro: “Pensaba que esto iba a volver a pasar”
Este mediodía, Miguel Fortunato, papá de Genaro, indicó que junto a su familia se enteraron por los medios locales. “Pensé que esto iba a volver a pasar. No sabía esto concretamente, pero de alguna manera percibíamos que la intencionalidad existía. No sabemos si de hacer daño o matar, pero había demasiados indicios para pensar que esto no fue intencional”.
El padre de la primera víctima expuso su angustia al enterarse de que Silva volvió a ser detenida por agredir a su esposo. “No tenía trato con ella, no le conozco su voz”, contó Fortunato en diálogo con Mediodía Noticias (el trece), quien precisó que Silva quiso atropellar a su hijo.
“Hay una cuestión que tiene ver con la velocidad del móvil. Si es muy alta, pasa por encima del cuerpo. Si es baja, el cuerpo es arrastrado. Aquí el arrastre fue de tres metros y el auto frenó 13 metros después. Ella dijo que pensó que era un pozo. Si hacemos la comparación con un pozo, el movimiento del auto es notable la diferencia”, agregó.

“A nosotros nunca nadie nos contactó”, dijo Miguel en relación que la familia de Silva jamás se comunicó con ellos. “No conocíamos el trato de Genaro con esa chica, no era algo que pudiera evaluar. No los vi nunca juntos, salvo un par de veces que la vi en la cancha de rugby. De ahí a saber cómo se trataban, ni cerca”, expresó el padre de Genaro.
“Logramos después de un tiempo acomodar las cargas para seguir viviendo. Entre los murmullos de mi ciudad existía la creencia de que esa noche esa mujer se había enterado del embarazo de la exnovia de Genaro”, dijo Miguel, quien confirmó que su hijo fue padre de una nena con una joven con quien salía antes de conocer a Silva.
Una boda marcada por el pasado
El casamiento entre Silva y Lucas Giménez se realizó a principios de diciembre de 2022 en un salón al aire libre llamado Anselmo, ubicado a cinco minutos en auto del lugar donde, el 9 de septiembre de 2017, la vida de Genaro terminó de manera brutal.

Las imágenes de la fiesta y la luna de miel en México fueron compartidas en aquel momento por la propia Silva en sus redes sociales, pero no todo fue color de rosa. Es que la boda, inevitablemente, estuvo marcada por el pasado de la mujer.
De hecho, según trascendió entonces en los medios locales, buena parte de la familia de Silva – que ya había tomado distancia de ella tras la muerte de Fortunato, ni siquiera estuvo presente en la boda.
Sin embargo, el clima de tensión durante la fiesta de casamiento llegó a su punto máximo por una frase de mal gusto que le dijeron a Giménez, el flamante esposo de Silva: “Tomate un taxi, por las dudas que no llegues”.
El “consejo”, una referencia directa al antecedente criminal de la novia, dejó afuera del festejo a algunos allegados del novio y sumó un nuevo capítulo de dolor para la familia Fortunato.

Fuente: TN







