La reconversión del ex zoológico de Mendoza a Ecoparque está llevando más tiempo de lo esperado, no solo por los controles médicos y la adaptación que tienen que hacer los animales exóticos para ser derivados a distintos santuarios, también por los procesos burocráticos. Con todo, estiman que, a finales del 2024, pueda producirse una apertura, al menos en forma parcial.
Kenya, la elefanta del Ecoparque de Mendoza, continúa en cautiverio a la espera de que Brasil emita las autorizaciones para el traslado del animal al Santuario para estos ejemplares ubicado en Mato Grosso, donde fueron enviadas Pocha y Guillermina en mayo 2022.
En medio de ese proceso, que lleva una demora de más de un año, se trabaja en la posibilidad de derivar a un refugio en Colorado, Estados Unidos, a dos tigresas. El caso de Tamy, el elefante que llegó a la provincia en 1984, es particular, ya que su mudanza dependerá de los avances que logre el animal proveniente de un circo.
Ignacio Haudet, el director del Ecoparque hasta que Jimena Latorre, la flamante ministra de Energía y Ambiente defina su destino, detalló que Brasil nunca envió la certificación para que la elefanta africana de 42 años pueda migrar.
“Hubo cambios de autoridades allá y estamos a la espera porque obviamente los permisos se van venciendo, tanto el permiso nuestro como el permiso de frontera”, expresó Haudet, quien también aguarda por el organigrama nacional de Ambiente. El área pasaría a ser una subsecretaría del Ministerio del Interior y que estaría a cargo de Ana Lamas, una exfuncionaria de María Julia Alsogaray.
“Nosotros teníamos todo listo y el orden cronológico de los elefantes era Kenya, Pupi y Kuki, que son los de Buenos Aires, y después era el Tamy”, detalló
Y agregó: “La Kenya sigue en su proceso de cuarentena de todas formas. Eso implica que solamente entran ciertas personas a su recinto. Entonces el protocolo de manejo es muy complicado porque la verdad es que no tiene que entrar ningún animal. Está lista para salir si sale el certificado”.
El estado de salud del paquidermo es bueno. Tiene su pileta de agua y le han sumado tierra, también, troncos para que pueda jugar.

Recuperarse del maltrato
Tamy nació en 1970 y llegó a Mendoza en el ‘84, cuando fue donado por el circo de los hermanos Gasca. Sufrió maltrato y no confía en las personas, por lo que el proceso de adaptación para poder trasladarlo a Brasil está siendo lento.
“Nunca había recibido contacto médico con ninguna persona. No había recibido nunca un entrenamiento y ahora lo pudimos lograr con el entrenador Ingo Schmidinger, quien vino de Europa. Empezó a responder, para por lo menos empezar a tocarle sus uñas, pero todo muy, muy incipiente. Lamentablemente, Ingo se tuvo que volver a Alemania y nosotros tenemos que seguir continuando su trabajo”, contó Haudet.
Según el funcionario, el ejemplar necesita “mucho abordaje todavía” para que les permita sacarle sangre y hacerle los estudios necesarios.

El futuro de las tigresas
Con las dos tigresas de Bengala, Violeta y Luci, que se encuentran en el Ecoparque se está llevando un abordaje similar para poder enviarlas a Colorado.
Se trata de animales gerontes. Violeta fue secuestrada en 2007 de una finca particular en Rivadavia, donde su dueño la exhibía a turistas y niños de escuelas. Provenía de un circo y el hombre la recibió cuando era una cachorra. Por su parte, Luci llegó en 2011 por un intercambio.
“Lo que estamos haciendo también es todo un proceso para poder hacerle su historia clínica. Son animales que entraban acá en la institución y que en esos momentos no les hacían fichas y hay cosas que no sabemos de ellas”, dijo.
De este modo, también se tuvo que contratar a un especialista de Buenos Aires para poder realizarlo los primeros chequeos médicos. “Son animales muy grandes los que están acá. Entonces hay que evaluar todo. El estado en general y cómo se llevaría o no el traslado. La idea es que todos esos animales silvestres, puedan ir a otro lugar mejor bajo condiciones que acá no le podamos garantizar con éxito”, dijo Haudet.

Reconversión lenta
La reconversión del ex zoológico de Mendoza a Ecoparque está llevando más tiempo de lo esperado, no solo por los controles médicos y la adaptación que tienen que hacer los animales para ser derivados a distintos santuarios, también por los procesos burocráticos. Con todo, estiman que a finales del 2024, pueda producirse una apertura parcial.
El zoológico de Mendoza dejó de ser nombrado como tal en diciembre de 2015, cuando pasó a ser Ecoparque. En mayo de 2016 y tras una seguidilla de muertes de animales, finalmente cerró sus puertas.
Las obras de renovación del predio- cinco edificios, sistema de riego y servicios- cuentan con el financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo. Por otro lado, la Provincia se encarga de las refacciones de los recintos y el cierre perimetral del lugar.
Por otro lado, se espera que en el corto plazo salga la licitación para la puesta en valor de la boletería, que no solo es patrimonial, que también contará con un financiamiento internacional.
“El plazo de obra grande es en julio. Seguramente se extienda porque la obra está complicada debido a que es complejo conseguir los materiales y por la suba de precios. Estoy casi seguro que a fin de año que viene, algo va a estar abierto. Por lo menos parcialmente, seguramente. Pero no me quiero adelantar a una fecha, porque la verdad es que certera no la tengo y menos que en este contexto, que todavía no es tan claro”, concluyó.
Fuente: El Sol







