La narcopolicía presa, imputada y desafectada de la fuerza

Andrea Oyarzo, quien hasta la semana pasada se desempeñaba como auxiliar de la Policía de Mendoza, ya no podrá calzarse nuevamente el uniforme, luego de haber sido detenida en el marco de una investigación por comercialización de estupefacientes en la Ciudad de Malargüe, de donde era oriunda y, se suponía, debía cuidar a los vecinos de ese departamento de acciones delictivas que, finalmente, ella misma terminó ejecutando.
Oyarzo fue detenida en la localidad de Zapata, sobre la Ruta Nacional 40, durante un operativo que había montado personal de la División de Lucha Contra el Narcotráfico, corolario de una investigación que duró cuatro meses y determinó que la policía y su pareja, Pablo Víctor Pardo, viajaban recurrentemente a Las Heras a buscar droga que luego vendían en Malargüe. Precisamente, cuando fueron detenidos, regresaban del departamento del norte con cocaína, 155 gramos que estaban en un envoltorio entre las prendas de vestir de la auxiliar.
La mujer, hasta días antes de la detención, había cumplido servicio en la Comisaría 24ª, la principal dependencia policial de Malargüe. “Allí realizaba diferentes tareas administrativas, generalmente no ejecutaba funciones en la calle”, comentaron a este diario fuentes del departamento sureño.
La impecable investigación de la División de Lucha Contra el Narcotráfico de Malargüe prácticamente no dejó cabos sueltos, ya que además de la detención de Oyarzo y Pardo, en allanamientos realizados en dicho departamento fueron secuestrados varios miles de pesos, teléfonos celulares y otros elementos que confirmaron las sospechas de los sabuesos.
En virtud de lo anterior, el juez Eduardo Puigdéngolas tuvo sobre la mesa suficientes pruebas para imputar a Oyarzo y Pardo del delito “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización” y ordenar el traslado de ambos a la prisión federal de Luján de Cuyo, donde aguardarán el resto del proceso.
Ambos están muy complicados, Oyarzo por su condición de funcionaria policial y Pardo porque además enfrenta una declaración de reincidencia. Es que el sujeto ya purgó una condena por haber matado a golpes a una beba de apenas 9 meses, hija de una anterior pareja.
Paralelamente a la causa penal, a Oyarzo le llegará la exoneración de la fuerza de seguridad, es decir, dejará de ser integrante de la Policía de Mendoza luego de la investigación que la llevó tras las rejas por venta de drogas.
“Era un secreto a voces acá en Malargüe. Nos tranquiliza que estas personas que tanto mal hacen mediante la venta de drogas estén tras las rejas”, aseveraron las mismas personas consultadas por este diario.