Enrique Shaw fue un destacado empresario argentino, reconocido como un líder católico por integrar la fe con la vida empresarial. Fue fundador de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa buscando aplicar la doctrina social de la iglesia en el ámbito laboral.
Nació en París, pero se radicó en Argentina, donde tuvo 9 hijos. Se lo destaca por su dedicación laboral y la dedicación al bienestar de sus empleados
Fue declarado Venerable en 2021 por el Papa Francisco al reconocerse sus virtudes heroicas y una vida de ejemplar coherencia, camino a su próxima beatificación.

«Empresario de Dios»: Se le conoció así por buscar la santidad en el trabajo cotidiano, incluso enfrentando un cáncer terminal sin abandonar sus responsabilidades. Además, se aprobó un milagro atribuido a su intercesión: la curación inexplicable en 2015 de un niño con un grave traumatismo craneal, lo que habilita su beatificación.
Este fin de semana, ACDE -la asociación creada por el propio Shaw- tuvo su desembarco en San Rafael con una misa celebrada en la Catedral y a cargo del Administrador Apostólico, Marcelo Mazzitelli.
Empresarios, emprendedores y profesionales sanrafaelinos acompañaron la creación de este nuevo espacio, que tiene como flamante presidente a Javier Giunchi.
LOS SANTOS DE LA VIDA COTIDIANA
Desde diferentes puntos del país llegaron referentes de ACDE a San Rafael, entre ellos la nieta de Enrique Shaw, María Elena Critto

En este sentido destacó que esperan la próxima beatificación de su abuelo “con mucha emoción”
Una frase que marcó fuertemente es que la santidad no es inalcanzable. “la Iglesia está promoviendo este testimonio de vida para mostrarnos que es posible ser santo en medio del mundo, en medio de las dificultades, en medio de la actualidad”.
“Dios nos está esperando hoy a cada uno en donde estamos: en nuestras empresas, en nuestros trabajos, en nuestras familias”, remarcó y concluyó diciendo que “a través del trabajo, que es desarrollar los talentos de los seres humanos, es posible el desarrollo y también es posible la santidad”.







