La nueva campaña del Proyecto Amenmose avanza con una rifa para completar el financiamiento de la expedición 2026

La próxima expedición del Proyecto Amenmose, que excava la tumba del noble de Tebas, Egipto, ya está en marcha desde lo organizativo y avanza con las tareas previas al viaje previsto para enero, mes en el que el equipo argentino suele desarrollar las campañas aprovechando el receso de las actividades docentes. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, la doctora en Historia Silvana Yomaha explicó que se encuentran en la etapa final de la venta de una rifa destinada a cubrir parte de los gastos que demanda el traslado y la permanencia en Egipto. Según detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5, “el mes que por lo general destinamos a la campaña es enero, que es cuando nosotros acá tenemos vacaciones de nuestras labores docentes”.
La investigadora remarcó la importancia del apoyo de la comunidad para sostener un proyecto que desde hace años se desarrolla gracias al acompañamiento de personas e instituciones que compran números o realizan donaciones. “Una gran rifa, nosotros siempre muy agradecidos de la colaboración, las distintas campañas han sido posibles en gran parte gracias al financiamiento colectivo”, expresó Yomaha. Además, agregó que esta nueva etapa “sería también en ese sentido” y recordó que el sorteo “es el 15 de diciembre, así que ya estamos como en la recta final, cerquita”. El objetivo principal es sumar recursos para permitir la concreción de la sexta expedición del grupo argentino en aquel país. “La intención es contribuir con los fondos que son necesarios para el sostenimiento de esta sexta campaña del Proyecto Amenmose”, afirmó.
En cuanto al trabajo científico que se realizará durante esta misión, la especialista recordó que en la campaña previa, la quinta, el equipo excavó el pozo funerario del monumento 318 y descubrió elementos que hoy constituyen una prioridad absoluta. “En esa quinta justamente cuyo objetivo fue la excavación del pozo funerario, al excavar el pozo funerario aparecieron tres cámaras en esos siete metros que se descendieron desde el nivel del suelo”, explicó. Estas cavidades representan el eje del programa de trabajo para la expedición 2026, ya que todavía no han podido ser exploradas por completo. “Esas tres cámaras en principio serían el principal objetivo al limpiar y a descubrir qué contienen”, señaló.
De acuerdo con Yomaha, todavía no están accesibles porque se encuentran colmadas de sedimentos y requieren un proceso minucioso de remoción. “Eso es lo que justamente deberíamos en principio limpiar, porque son como huecos que se han ido cubriendo de sedimento”, dijo. No obstante, aclaró que ya pudieron confirmar que se trata de cámaras artificiales y no de fracturas naturales de la roca. “Podemos identificar que son cámaras, porque no son fracturas de la roca, sino que tienen un diseño, han sido excavadas en la roca”, señaló. Uno de los grandes interrogantes es si estas tres estructuras subterráneas se vinculan directamente con la tumba de Amenmose o si conducen a otros espacios aún desconocidos, algo que se espera resolver durante la próxima campaña.

La investigadora también explicó que la misión argentina trabaja en la tumba Tebana 318 gracias a una concesión formal otorgada por el gobierno egipcio, la cual incluye responsabilidades específicas en materia de preservación patrimonial. “El gobierno egipcio lo que establece con nosotros como equipo de investigación es un contrato mediante el cual nos otorga la concesión de ese monumento”, indicó. Recordó además que la zona forma parte de un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, lo cual implica mayores cuidados y controles. “Eso reviste también algunos compromisos extras”, afirmó. En este marco, el equipo debe actuar dentro de normas extremadamente estrictas: “Por parte nuestra es la responsabilidad de no cometer ningún acto que esté por fuera de lo que está acordado dentro de los cánones patrimoniales”. También destacó que la misión argentina posee exclusividad para trabajar en ese monumento: “Por parte del gobierno egipcio justamente está como exclusividad… que la misión argentina tiene respecto del trabajo en la tumba Tebana 318”.
Sobre la rifa que se encuentra en venta, Yomaha detalló que, como ocurre en cada campaña, los premios incluyen diversos artículos traídos desde Egipto, entre ellos papiros elaborados con la técnica tradicional. “Rifamos papiros que nosotros traemos desde Egipto justamente con este fin”, señaló. Además, comentó que recibieron aportes de particulares: “Hemos tenido algunas donaciones de gente privada que nos ha donado algunos productos de estética”. También se incluyen caminos de mesa y otras piezas adquiridas especialmente para este sorteo. La investigadora resaltó que estas acciones permiten sostener un proyecto académico que cada vez requiere más esfuerzo económico. “Nos ayudan a reunir los fondos que la verdad que cada vez están más difíciles de conseguir”, afirmó.

Consultada sobre la elaboración del papiro actual y sus diferencias con los antiguos, Yomaha indicó que la técnica se mantiene prácticamente intacta. “La técnica de manufactura del papiro es la misma”, explicó. Añadió también que quienes visitan los talleres en Egipto pueden ver demostraciones de este método heredado de generación en generación. “Cuando uno va a los centros de fabricación de los papiros, por lo general se hace una demostración de cómo se entiende que se ha heredado la técnica de la construcción a partir de la planta del papiro”, expresó. Para la investigadora, esta continuidad artesanal representa “un resguardo de esa tradición milenaria”.
En relación con el valor del bono contribución, detalló que “cada número tiene un costo de 3.000 pesos y si no, dos números por 5.000”, y explicó que quienes deseen colaborar pueden adquirirlos de manera digital. “Pueden escribir a través de las páginas del Proyecto Amenmose, de la Asociación Civil Amenmose Egipto, que está en Instagram”, sostuvo. También recordó que el proyecto aparece fácilmente en cualquier buscador y que ahí se encuentran todos los datos necesarios sobre fechas, premios y números disponibles. Para facilitar la colaboración, mencionó el alias de la asociación: “egipto.tumba.318”.
Por último, la investigadora describió la expectativa que vive el equipo en los meses previos a la expedición, especialmente quienes viajan por primera vez. “El proyecto es una escuela de trabajo de campo y eso genera también una adrenalina extra”. Según dijo, uno de los momentos más gratificantes es observar la emoción de quienes inician su primera experiencia en terreno. “Es muy hermoso verles la carita”, concluyó.