La nueva Ley de Educación provincial

En medio de un año signado por la pandemia de Covid-19 y con los alumnos de las escuelas mendocinas teniendo gran parte de sus clases del año lectivo de manera virtual (aquellos que tienen la posibilidad de acceder a las mismas), el Gobierno provincial tiene en carpeta sancionar una nueva ley de Educación.
El proyecto, que días atrás fue presentado por el gobernador Suarez y el director general de Escuelas, José Thomas, ha generado polémica puesto que una parte de la oposición legislativa, sectores sindicales y trabajadores de la educación independientes resisten varias de sus partes. De hecho, ayer se desarrollaron varias movilizaciones de protesta contra la modificación.
Entre los puntos que generan mayor controversia están que el proyecto habla de un Sistema Educativo Digital (SED) siendo que el 2020 ha mostrado a las claras que muchos estudiantes no cuentan con conexión a internet ni computadoras ni los tendrán a corto plazo ni con rendimiento óptimo. Además, la iniciativa no impone la obligatoriedad de la Educación Sexual Integral, tal como indica la ley nacional 26.150 de 2006. Asimismo, temen que la modificación del Estatuto Docente lleve a una precarización laboral de los trabajadores y, casi en el mismo sentido, critican la modalidad “presencial-virtual”, ya que –afirman- el costo de la educación deberá ser afrontado por educadores cuyos salarios vienen golpeados desde hace años. No obstante, el principal reclamo es que, según dicen, el proyecto no ha sido consensuado con los demás actores del sistema educativo.
Esta semana, Suárez y Thomas encabezaron la apertura del Pre Congreso Pedagógico Mendoza 2020 donde comenzará el debate con referentes y legisladores. Del 18 al 24 de octubre, habrá una segunda instancia en el Congreso Pedagógico que seguirá analizando los cambios. Con esto, el Ejecutivo apunta a que la iniciativa se analice durante un mes para luego ser enviada a la Bicameral de Educación.
Por ahora, el consenso no parece muy cercano. En el medio, un tema tan sensible y trascendente como la formación educativa de los mendocinos.

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