La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, aseguró que “no hay dudas” de que la región de las Américas “ha pasado a ser el epicentro (mundial) de la pandemia Covid-19“, por lo que “no es momento para flexibilizar las restricciones” de circulación o contacto social “ni reducir las estrategias preventivas”. “Vienen semanas muy duras”, advirtió.
Por otro lado, llamó la atención sobre el “impacto desproporcionado del virus (Sars-Cov-2) en personas que sufren enfermedades no transmisibles (ETN)” con alta incidencia en la región -como hipertensión, cáncer o diabetes-, quienes además están viendo dificultada la continuidad de sus tratamientos como consecuencia de la pandemia, lo que aumenta el riesgo de “una epidemia paralela de muertes prevenibles” por esta otra causa.
En ese sentido, recordó que “antes de la pandemia, el 81% de la muertes en la región se debían por ENT, y el 9% de éstas ocurrían antes de los 70 años”.
“Dos de los tres países con la mayor cantidad de casos diarios reportados están en las Américas y no puede caber la menor duda: nuestra región ha pasado a ser el epicentro de la pandemia Covid-19”, afirmó la funcionaria durante la conferencia de prensa semanal que ofrece la OPS.
En ese sentido, Etienne afirmó que “éste es el momento” en preparación para el cual “hemos sonado tantas alarmas y hemos hecho tantos pedidos de solidaridad y guía durante los últimos tres meses”.
“Para la mayoría de los países de las Américas, éste no es el momento para flexibilizar las restricciones, ni reducir las estrategias preventivas. Es el momento de permanecer fuertes, de seguir vigilantes y agresivamente implementar las medidas de salud pública comprobadas”, dijo.
América Latina “sobrepasó a Europa y EEUU en el número diario de infecciones de coronavirus reportados”, y Brasil se convirtió en el país con el “más alto número de casos reportados durante un período de 7 días, desde que comenzó el brote”.
Por otro lado, Etienne advirtió que “la pandemia también ha interrumpido la rutina de los servicios sanitarios con los que cuentan los pacientes de ENT para manejar su enfermedad” porque “muchos de los trabajadores de la salud han sido redirigidos a la respuesta del Covid-19 afectando adversamente el diagnóstico oportuno y el tratamiento” de estas afecciones preexistentes.







