“La otra grieta”
Argentina, país vapuleado durante décadas, otrora granero del mundo con gente inteligente que lo hacía destacar en cualquier parte del planeta y en cuanta disciplina hubiere, deportiva, científica, cultural, etc, etc.
Venido a menos por la dirigencia política que nos ha gobernado en las últimas décadas y que no ha estado a la altura que nuestra patria exige, mostrando cada vez más un fanatismo que la hace alejar de la resolución de los problemas que tenemos y hasta parece que algunos de ellos se potenciaran a medida que pasa el tiempo. Índices sociales alarmantes, pobreza, indigencia, inflación, inseguridad de toda índole inclusive jurídica y hasta de libertades se pueden ver a cada instante en el territorio nacional. Falta de rumbo ¿por desidia o provocado? es la gran duda. Pareciera que hemos entrado en un régimen seudo-parlamentario puesto que desde allí se dirige todo y el desconcierto que cae sobre los argentinos es que hay una puja actual entre el populismo por un lado y la democracia republicana por otro.
Esos extremos políticos son tan antagónicos que no permiten avistar un solo camino hacia el futuro. Estamos actualmente en una encrucijada y a partir de ella se definirá nuestro destino. Por un lado el fanatismo partidario que se eleva más allá de lo institucional del país, sin diálogo, sin búsqueda de consensos, sin interesar la opinión del otro y solo ambición de poder enceguecido en lograr beneficios para unos pocos dejando a la deriva al resto de la población, eso es el populismo avasallante que se presenta en nuestros días.
Por otro lado y en una supuesta defensa de la vida democrática y republicana, la oposición, sea del signo que sea, desdibujada y mostrando solo interés personal por candidaturas futuras que no se sabe si las utilizarán, hay candidatos que hacen muy poco por resolver los delicados temas sociales que oprimen a gran parte del pueblo que vive con angustia estos tiempos, no hay trabajo conjunto que enfrente al poder central avasallador con las herramientas que la Constitución y nuestras leyes aportan, solo se ven campañas políticas con vistas al 2023 mientras que en este año complicado poco se ve que hace esa desdibujada oposición. Dentro de ese afán de pensar en las presidenciales vemos candidatos cometiendo errores desde mi punto de vista, como el Sr. Cornejo y su apoyo al separatismo o lo de la Sra. Bullrich y sus recientes dichos sobre “Malvinas” que son cosas que deben llevar a la reflexión y volver al llano para tratar de solucionar la angustia actual de quienes sufren estos tiempos difíciles.
Lo dicho en estos párrafos nos lleva a reflexionar sobre la existencia de esta otra “grieta”, la de las creencias políticas y que están definidas en esos dos grupos: el populismo por un lado mostrando lo expresado en el segundo párrafo y la oposición actual errática, falta de ideas claras para contrarrestar aquellos embates y tratar de fiscalizar al oficialismo como indican las normas actuales y reemplazar el papel que deberían cumplir instituciones de control como la OA y otras que están pausadas en estos tiempos poco claros.
En el medio, la mayor parte de la población esperando que la dirigencia política en general comience a dar bienestar y que alivie el estado de angustia que posee debido a la pandemia y a las escasas gestiones de gobierno que favorecen a la totalidad del pueblo.
El delicado momento que vivimos y el fanatismo político que se nos presenta es motivo suficiente para realizar, junto con las PASO, un Plebiscito de Gestión vinculante para saber qué porcentaje de la población está de acuerdo con el rumbo que llevamos y tener la oportunidad de corregir lo que sea necesario. Hay que resolver la “grieta” actual para que el país vuelva a progresar.
por Enrique Mario Barrera