La Patrona del Ejército y el Juramento de Fidelidad a la Bandera de Los Andes

Por Enrique Barrera | Los meses de Enero y Febrero de 1817 fueron los más intensos vividos en el oeste del país porque allí se iniciaba la epopeya más importante de la historia, la preparación y el cruce de los Andes para asegurar nuestra independencia liberándonos de la opresión realista.
Precisamente el 1 de Enero de ese año el General José de San Martín expide una Orden al Ejército de Los Andes comunicándoles que el domingo 5 se celebrará, en la Iglesia Matriz, la jura solemne de la Patrona del ejército y la Bendición de su Bandera frente al pueblo y las más altas autoridades y ello ocurrirá a partir de las 5 de la mañana.
El 3 de Enero el Gobernador Toribio de Luzuriaga, mediante Bando, invita al pueblo de Mendoza a dicha ceremonia.
La confección de la bandera estuvo a cargo de Patricias Mendocinas y Chilenas bajo la dirección de Doña Remedios Escalada, Laureana Ferrari, Mercedes Alvarez, Margarita Corvalán y Dolores Prats de Huisi, por un pedido que realizara el Gral. José de San Martín por el deseo de que el ejército tuviese una bandera identificatoria. Gran tarea tuvieron las damas para la confección la que se terminó a las 2 de la mañana del día del gran evento.
Antes del amanecer del día 5 el Ejército abandona el campamento de El Plumerillo dirigiéndose a La Cañada y, a la claridad hacía su entrada en Mendoza después de recorrer gran parte de la ciudad dirigiéndose a la Plaza Mayor, frente al templo de San Francisco, a la espera que saliera de él la imagen de Nuestra Señora del Carmen, declarada Patrona del Ejército de Los Andes. De allí se inició la procesión hasta llegar a la Iglesia Matriz ubicada frente a la hoy llamada Plaza Pedro del Castillo del área fundacional mendocina (más precisamente en el terreno donde funcionó el Asilo Hogar San Vicente de Paul, actualmente abandonado), allí se realizó la Bendición de la Bandera del Ejército, siguiendo una misa cantada, el capellán castrense don Lorenzo Guiraldes pronunció un discurso relacionado con la solemnidad del acto. Siguió después una salva de artillería de 21 cañonazos; luego de finalizada la misa San Martín y sus acompañantes se dirigieron a un tablado construido al costado de la iglesia y con frente a la plaza. Al asomar la bandera y con ella la imagen de la Virgen, las tropas presentaron armas y batieron marcha, inmediatamente el Gral. San Martín se acercó a la Virgen y puso en sus manos su bastón de mando, luego tomó la bandera y se acercó al perfil de la plataforma y tomó el juramento de fidelidad a la misma por parte del Ejército y con voz firme dijo “Soldados, esta es la primera bandera independiente que se levanta en América” la batió por 3 veces y el pueblo y las tropas gritaron “Viva la Patria”, luego la entregó al abanderado de turno; a continuación el ejército se dirigió al Campamento de El Plumerillo donde a las 4 de la tarde se realizó la jura en emocionante ceremonia. Eso ocurrió hace 209 años.
Base del texto, Asociación Cultural Sanmartiniana de San Rafael.