La pena para el joven que lanzó una roca a la represa de Agua del Toro será hacer un curso

A mediados del mes pasado informábamos acerca de la búsqueda de la Justicia local de dos jóvenes que habían arrojado una piedra de gran tamaño en el dique Agua del Toro, con la posibilidad de dañar las estructuras de dicha represa.
En el momento del hecho investigado, los desaprensivos muchachos trasladaron hasta ese lugar la piedra a bordo de una camioneta, la arrojaron desde el paredón de la presa y se filmaron para, luego, subir las imágenes a la red social Tik Tok.
Con ese video publicado, la fiscalía que encabeza el doctor Javier Giaroli solicitó ayuda a la comunidad para dar con el paradero de los sospechosos (uno de ellos ya había sido identificado) en el marco de un expediente caratulado originalmente como “tentativa de daño agravado”.
Esta semana se definió la causa, ya que se logró determinar pericialmente que la piedra arrojada por los jóvenes no ocasionó ningún daño a la aparatología que existe en el lugar (denominados “piezómetros”, que son sensores que controlan la presión de columna de agua sobre la pared del murallón), por lo que ante la ausencia de dolo –intención– de daño, correspondería el archivo de las actuaciones a tenor de lo establecido por el artículo 346 del Código Procesal Penal de Mendoza, ya que el hecho no constituye un delito que amerite una investigación penal.
No obstante, y habiendo sido identificada una de las personas que participó de ese peligroso hecho, un joven llamado Rodrigo Guardia domiciliado en la ciudad de Mendoza, la fiscalía acordó con su abogado defensor que realizara un curso con personal de la empresa hidroeléctrica que maneja la presa Agua del Toro a fin de que se le explicara la importancia del dique, cuál es su función y, sobre todo, los daños que podría haber ocasionado con la asocial actuación. El video de dicho curso será difundido a la población, a fin de que el resto de la comunidad comprenda el peligro de esas conductas y evitar su reiteración.