La política incendiaria y sus penosas consecuencias

Días atrás, en este mismo espacio, analizábamos los preocupantes sucesos antidemocráticos ocurridos en Estados Unidos y vislumbrábamos la fragilidad que muestra el sistema republicano en todo el mundo. De hecho, y más allá de la indiscutible influencia que Estados Unidos como potencia hemisférica ejerce en la región, el problema radica en los admiradores que personajes como Donald Trump tienen en muchos países, incluso en la Argentina.
También aquí se pueden ver a actuales gobernantes y aspirantes a ocupar espacios de decisión haciendo campaña con mensajes en redes sociales o medios de comunicación, en los que difunden falsas noticias y apelan a las emociones (de las peores) de sus simpatizantes. Entienden que si Trump llegó a la presidencia del país más poderoso del mundo con su lenguaje incendiario y fomentando la división de la sociedad, con la misma receta en la Argentina se logró y se puede lograr –al menos– algún lugar en los espacios de poder. Y para eso nada mejor que lanzar dardos por los medios y las redes, y trabajar ya no para presentar una propuesta política superadora de todo lo conocido, sino para lograr ser “famoso”, sin importar si lo que se dice contribuye a crear una atmósfera de intolerancia en el país.
Para que la democracia sea viable es necesario que los principales actores políticos –y también todos los ciudadanos– estén dispuestos a evitar los extremos, contribuyendo a la resolución pacífica de los conflictos y a la construcción de estabilidad.
Lo que se vio la semana pasada en el Capitolio es todo lo opuesto a esa construcción que ayuda a sentar la bases para el progreso de una comunidad y, en buena medida, el presidente Trump es responsable de lo ocurrido porque él mismo alentó a esas acciones con sus mensajes.
Es de esperar que el sistema democrático de aquel país salga fortalecido de esta dura prueba y que en la Argentina, viendo las indiscutibles pruebas, no se dé lugar a posiciones políticas extremas y a retóricas agresivas que promueven las divisiones en el seno de la sociedad y atentan contra todos los esfuerzos que a diario se realizan para mantener el diálogo y el respeto al otro como base de la convivencia pacífica en la comunidad.

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En general: ¿cómo cree que le fue a la Argentina en este 2020?

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