El cultivo de cereza es de suma importancia para nuestra provincia, ya que es la fruta con la que se inicia la temporada de cosecha, exceptuando el damasco. Es primicia para los mercados debido a que llega antes que la de Alto Valle, en Río Negro.
Por otro lado, es uno de los frutos con mejores oportunidades en los mercados del Norte, por lo que las perspectivas, tanto en el corto como en el mediano plazo, son positivas. Esto se debe a que la cereza es una fruta que encuentra creciente interés durante la temporada de contraestación y en especial para las fiestas navideñas en consumidores europeos, norteamericanos y asiáticos.
Según registros, Mendoza cuenta con entre 30 y 40 productores, ubicados principalmente en el Valle de Uco, quienes desarrollan sus actividades en unas 1400 hectáreas de las que se puede obtener, en promedio, unas 5 mil toneladas de cerezas para consumo en fresco. De esta cifra, entre 2.500 y 3.000 toneladas pasan por galpones de empaque para ser exportadas.
Si bien San Rafael no es un gran productor a nivel provincial, en la última década la producción ha tenido un significativo crecimiento casi doblando las hectáreas existentes.
Los números de la Dirección de Estadísticas y Censos marcan que actualmente en San Rafael se cultivan 11 hectáreas con este fruto, un 65% más de las 7 que se registraban hace una década atrás.
Si bien el crecimiento es lento, viene siendo marcado desde la temporada 2007/08 cuando se dedicaban solo 6,3 hectáreas a la producción de cereza en el territorio sanrafaelino.
En el vecino departamento de General Alvear los números se mantienen estables desde esa temporada, oscilando entre 3 y 4 hectáreas anuales de cultivo.
La producción a nivel provincial es Tupungato con 540 hectáreas, seguido de Luján de Cuyo con 428 y Tunuyán con 193. Más atrás aparecen Maipú con 99 hectáreas y Las Heras con 95.







