Según datos otorgados por el Ministerio de Ambiente y Energía, la producción de petróleo creció en Mendoza un 1% durante el 2024. A pesar de esto, el peso específico de la provincia en la extracción de crudo a nivel nacional continúa en retroceso.
Durante el 2024 en la provincia se extrajeron poco más de 3,2 millones de metros cúbicos de crudo -cerca del 63% fue de YPF-, cerca de 30 mil metros cúbicos más que en el 2023 y la más alta desde 2021 a la fecha.
Este resultado se traduce en una producción total aproximada de 20.6 millones de barriles en 2024 frente a los 20.3 millones de 2023.
El aumento en la producción fue celebrado por el Ejecutivo provincial, ya que destacaron que este incremento se dio a pesar de la caída “natural” de los pozos.
“Durante el 2024, Mendoza incrementó su producción hidrocarburífera en un 1% con respecto al 2023. Este dato es sumamente positivo, dado que los campos maduros declinan naturalmente entre un 8 a un 10%. Considerando esta declinación natural de los campos, que en Mendoza se han incrementado la producción de campos convencionales en un 1%, es un dato sumamente alentador“, explicó el director de Hidrocarburos, Lucas Erios.
El desarrollo de Chachahuen Sur tuvo un aumento del 10% en su producción
diaria gracias a la tecnología de inyección de polímeros, sumado a la decisión de reducir de regalías. El Corcobo, con valores de producción que superan los 2.000 m3/d, justifica también este incremento.
Por otra parte, señalaron que la decisión de YPF de vender sus áreas maduras a empresas más pequeñas, les permite a estas mismas ingresar en el mercado local.
La petrolera de mayoría estatal tenía tres clusters para vender en la provincia. Dos de ellos, Llancanelo y Mendoza Norte, ya fueron adjudicadas a Petroquímica Comodoro Rivadavia S.A (PCR) y a Petróleos Sudamericanos, mientras se está por definir las áreas de Mendoza Sur, que quedará en manos de la Unión Transitoria de Empresas (UTE) Quintana Energy y TSB.
“Otro punto importante tiene que ver con el Plan Andes, proyecto de YPF de revisión de porfolio y venta de áreas en campos maduros a compañías más chicas con estructuras más pequeñas, en este sentido creemos que si compañías más chicas ingresan a estas áreas, como ya lo ha hecho, por ejemplo, PCR en Llancanelo, confiamos en que la producción puede seguir creciendo”.
Menos peso en la industria
A pesar de este leve crecimiento, y la reactivación de áreas maduras, la provincia ha caído sistemáticamente dentro del total de la producción a nivel nacional.
En concreto, en el año 2017, en Mendoza se producían casi 4,4 millones de metros cúbicos anuales, lo que era equivalente al 15,78% del total que se producía en el país (29,7 millones de metros cúbicos).
En tanto, actualmente, la provincia apenas representa el 7,91% de los 40,7 millones de metros cúbicos de crudo que se extrae en la Argentina, lo que representa una caída del 50% en apenas 8 años.
La luz de esperanza para que Mendoza vuelva a ser significativa en el sector esta puesta en el petróleo no convencional de la lengua norte de Vaca Muerta, donde según estudios realizados por YPF en el 2024 arrojaron resultados prometedores.
Mendoza tiene en su subsuelo el 30% de la formación Vaca Muerta. Debemos avanzar en la exploración de esos recursos para poder certificarlos, ya que constituyen un gran potencial para la producción de los hidrocarburos mendocinos”, declaró en su momento Jimena Latorre, ministra de Energía y Minería.
En septiembre pasado, la Dirección de Hidrocarburos, autorizó el inicio de la segunda etapa de explotación petrolífera en la “lengua mendocina” del yacimiento Vaca Muerta, a cargo de la empresa nacional YPF. La petrolera invertirá más de 30 millones de dólares.
La propuesta de YPF para continuar con sus tareas en esta región de Mendoza se concretó a raíz de los buenos resultados obtenidos durante las primeras fracturas en Paso Bardas Norte y CN-VII. En estos sitios se perforaron dos pozos horizontales y uno vertical, lo que significó una inversión de 17 millones de dólares.
Ahora, con casi el doble de inversión, la idea de este segundo periodo exploratorio es de perforar dos nuevos pozos horizontales, de mayor profundidad, en el área de CN-VII A. Las nuevas perforaciones alcanzarían una mayor presión para la extracción, lo que supondrá una mejor productividad. Para esto, el trabajo de YPF se extenderá por 4 años.
Fuente: El Sol







