La Seguridad Vial la hacemos entre todos

¿Cuántas veces hemos hablado y opinado sobre la problemática en seguridad vial?¿Cuántas más seguiremos hablando y despotricando contra el gobierno de turno?¿Cuántas más le echaremos la culpa a los uniformados de la fuerza de seguridad por la falta de controles?¿Cuántas más le echaremos la culpa al otro por nuestras infracciones viales?¿Cuántas veces más culparemos a la falta de luminaria pública, a la falta de cartelería vial y al pavimento?¿Cuántas más serán para explicar lo inexplicable a consecuencia de un problema mecánico o bien, por inclemencias climáticas?
¿Alguna vez dejaremos de buscar responsables por nuestros actos?
No es fácil escribir estas líneas, más aún cuando en los últimos días hemos tenido muchos incidentes/siniestros viales seguidos de muertos en San Rafael.
A través de la institución en la que trabajo, tengo la posibilidad de participar en el ámbito municipal de temas de Educación y Ordenamiento Vial. Y realmente, hay muchas instituciones provinciales, municipales, privadas, intermedias y sindicales, pensando en cómo cambiar, modificar esta enfermedad que acoge a una porción importante de los ciudadanos sanrafaelino, que es la anomia vial y la falta de amor al prójimo.
No alcanza con concientizar, con campañas de educación vial y con sanciones pecuniarias.
Soy de los que cree en la necesidad imperiosa que desde el ámbito provincial (legislativo y ejecutivo) se cambie el paradigma sancionatorio. Que aquellos que conducen con alcohol en sangre (tolerancia cero) y/o violenten normas viales, sean sancionados en principio con tareas comunitarias, retención de carné de conducir (por “x” cantidad de años), quita de puntos (scoring), multa pecuniaria, obligatoriedad de curso de conducir y llegado el caso, prisión efectiva.
La ley de tránsito provincial Nº 9024, establece que: Los Municipios deberán implementar los Juzgados Administrativos Municipales de Tránsito y los Cuerpos Municipales de Tránsito, cosa que a la fecha, el gobierno departamental no ha cumplimentado.
El 1º de enero del 2020 deberá ser efectiva y eficiente la implementación de la Revisión Técnica Obligatoria para cualquier vehículo (privado o de cualquier estamento público).
Unos pocos creen que al disponer uniformados de la vial en determinados horarios y sectores del departamento harán que la incidencia de siniestros viales baje (estadísticamente hablando). Y eso es totalmente falaz, porque el problema no son los controles, son los ciudadanos anárquicos.
El Estado en su conjunto deberá replantearse si continuamos en esta inercia con una gran morbilidad vial o se hace cargo y toma acciones firmes. Que sean ejemplificadoras. Sin miramientos y sin condicionamientos de ninguna naturaleza.
Las políticas activas deben estar orientadas inexorablemente al bienestar general y no al de algunos.
El desafío es ¿seguimos en esta inercia o se hace lo que hay que hacer?

Gastón de Miguel
DNI 22736907