Con una trayectoria que supera las nueve décadas, la Sociedad Teosófica de San Rafael conmemoró este mes sus 91 años de presencia activa en la ciudad. En diálogo con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, María Rosa Martínez, una de las integrantes del grupo local, repasó los orígenes de la organización, explicó su modo de funcionamiento y destacó los principios que la sostienen desde sus inicios.
“Ha sido una larga trayectoria y una afortunada herencia lo que hemos recibido de aquellos pioneros que empezaron con la idea de investigar juntos, de buscar respuestas a las que no le encontraban una solución, y por lo menos tener el aprecio del ejemplo moral que también dieron, no solo en la búsqueda, sino como seres humanos”, expresó Martínez, en alusión a las primeras personas que formaron la rama sanrafaelina de la Sociedad Teosófica.
El movimiento, cuya sede internacional se encuentra en India, desembarcó en Mendoza gracias a la labor del doctor Stoppel y del señor Cedilla. Desde la capital provincial viajaban en jeep hasta San Rafael para compartir reuniones con un grupo inicial conformado por vecinos. “Imaginate, 90 años atrás, por los badenes que había desde Mendoza a San Rafael, venían una vez al mes, y ahí se empezó a establecer el lazo”, relató Martínez.
Aquel lazo inicial se consolidó en una única rama que, con el paso del tiempo, adoptó el nombre de Annie Besant, en honor a una destacada figura internacional del movimiento. “Annie Besant fue una persona digna de recordar, una luchadora, una librepensadora a favor del feminismo en su época, en la época victoriana, en Inglaterra. Participó también en las críticas al imperio británico y llegó a ser presidenta internacional de la Sociedad Teosófica. Fue una mujer polifacética e influyente”, describió.
Sobre el funcionamiento de la organización, explicó que está lejos de cualquier estructura religiosa tradicional: “Muchas veces nos dicen ‘ah, ¿qué religión es esa?’, ‘¿qué iglesia es esa?’, sin ninguna explicación. La Sociedad Teosófica no tiene autoridades espirituales, ni maestros ni gurúes. Todas sus autoridades se eligen por votación y nadie recibe remuneración por los cargos”.
A nivel internacional, las elecciones se realizan cada siete años. El actual presidente global es Tim Boyd, quien reside parte del año en India y parte en Estados Unidos. En Argentina, la organización está inscripta como asociación civil sin fines de lucro, y cada ciudad puede conformar su propia rama si hay personas interesadas. “En Buenos Aires hay varias ramas, en Rosario también, en Córdoba y Tucumán una sola. Y en San Rafael, desde hace 91 años, existe solo la rama Annie Besant”, precisó.
Respecto al perfil de sus miembros, Martínez señaló que se trata de una comunidad diversa y abierta, sin restricciones de ningún tipo. “No es obligación ni está prohibido ingresar. No tenés que reunir condiciones de nacionalidad ni de edad. La única condición es aceptar la fraternidad universal, sin diferencias de raza, credo, sexo, casta o color”, detalló.
En la actualidad, la rama local está compuesta por unas 30 personas afiliadas, de las cuales la mitad suele participar activamente. “Los demás cumplen con sus obligaciones familiares, laborales, sociales, y por supuesto tienen el gusto de seguir participando porque no se quieren dar de baja”, comentó.
A lo largo del año, la Sociedad Teosófica organiza encuentros semanales y actividades abiertas a la comunidad. “Invitamos a todos los que tengan interés de participar de modo libre y gratuito. Mañana jueves a las 16 horas hay un encuentro de prácticas espirituales sobre meditación o senderos como la devoción, la acción o el servicio. Y todos los sábados del año, también con ingreso libre y gratuito, tenemos reuniones a las cinco y media de la tarde”, indicó.
Además de estas actividades, actualmente el grupo se encuentra estudiando en conjunto el libro Teosofía explicada, una obra que plantea preguntas y respuestas sobre los fundamentos del pensamiento teosófico. “Recibimos de buen agrado a todo aquel que tenga interés”, remarcó.







