La tercera vía en la política argentina

El panorama electoral con vistas a octubre y la elección de quién será presidente por los próximos cuatro años muestran, por ahora, una polarización tanto en la dirigencia como en las opiniones del electorado. Con el actual presidente Mauricio Macri ratificando el último fin de semana que será él –y no otras opciones, como imaginan aquellos que observan la caída en su imagen de los últimos meses– quien encarne la candidatura de Cambiemos y con Cristina Fernández, que aunque no haya anunciado nada al respecto, siempre está presente en la consideración de la oposición como una opción a la coalición gobernante, los electores vislumbran un nuevo capítulo de la binaria relación.
Lo que también muestran los sondeos de opinión (que podrían estar equivocados, como en el último tiempo ha ocurrido muchas veces) es que nos encontramos ante un escenario de “voto castigo”. Esto es, hoy por hoy parecieran más importantes los números del “a quién no votaría” que los de las preferencias por la positiva. Tanto Macri como Fernández tienen una considerable imagen negativa.
Los analistas políticos comienzan a pensar en un eventual tercer participante que pudiera captar las voluntades de los “indignados” de uno y otro sector. Allí es donde una figura como la del ex ministro de Economía Roberto Lavagna encajaría como representante de la “tercera vía”.
El concepto de una tercera vía fue utilizado a mediados de los años ’90 por el pensador social inglés Anthony Giddens como un eslogan apto para promover la renovación de la socialdemocracia –o de la izquierda democrática– en Europa e incluso del ala progresista del Partido Demócrata en los Estados Unidos. Sería como una diagonal que permitiría caminar por la política mirando hacia la derecha y la izquierda, tomando un poco de mercado de la primera y conservando algo de equidad social de la segunda.
Los habituales reclamos sociales argentinos de estos días parecieran ir en ese sentido. Si Lavagna u otro dirigente logra encarnar esa idea y el electorado lo vislumbra como tal, es posible que obtenga un buen resultado en las urnas.