«La toma de tierras no es un tema de Seguridad», aseguró la ministra Frederic

La ministra de Seguridad, Sabina Frederic, sorprendió afirmar que la toma violenta de terrenos no es un tema de la cartera que conduce sino una cuestión que debería ser atendida por otras áreas del Gobierno.

Según explicó en diálogo con Reynaldo Sietecase en radio Con Vos, la “salida de la cuarentena” provocó situaciones que el Poder Ejecutivo no había previsto. “Estamos en un momento en el que la presión y la conflictividad se traduce en toma de tierras en diferentes lugares del país, particularmente en el sur y en el Gran Buenos Aires; ahora, ese no es un tema de Seguridad, no es un tema de seguridad, es un tema de déficit habitacional y una presión por el mercado de tierras que evidentemente hay que paliarlo con soluciones que se anticipen al problema”, analizó.

“Si no -continuó la funcionaria- estamos poniendo la solución del problema sólo en los desalojos que si la Justicia los ordeno, habrá que hacerlos, pero la provincia de Buenos Aires tiene una ley que prohíbe los desalojos hasta fines de septiembre y Nación tiene un decreto que los prohíbe hasta mediados de marzo”.

Frederic fue protagonista este fin de semana de una polémica al denunciar ante la Justicia federal a los organizadores de una movilización contra las tomas de terrenos y la violencia suscitada en Villa Masrcardi, un paraíso natural que hace años está acechado por un grupo anarquista que dice defender los derechos de la comunidad mapuche.

Según argumentó la funcionaria, tenían indicios de que algunas personas acudirían armadas a la marcha y tenían la intención de disparar contra miembros de la comunidad que está ocupando tierras.

La intervención del gobierno nacional generó la indignación de los vecinos y de la gobernadora local, Arabela Carreras, que viajó de urgencia a Buenos Aires para reunirse con Frederic y con otros funcionarios del gobierno nacional.

Los vecinos que marcharon el fin de semana sienten que el Ministerio de Seguridad transformó a los victimarios en víctimas en vez de resguardar los derechos de las familias de las zonas que sufren la violencia de este grupo desde hace años.