La UNCuyo tiene a su primer egresado desde una cárcel de la provincia

Autoridades del Servicio Penitenciario provincial y de la Universidad Nacional de Cuyo asistieron a las aulas que la casa de altos estudios posee dentro del complejo carcelario de Boulogne Sur Mer para presenciar la última mesa de examen de la carrera de abogacía, que le permitió a un interno de ese penal finalizar sus estudio universitarios.

En el emotivo evento estuvieron no solamente los familiares de Sánchez sino también los integrantes del Programa de Educación Universitaria en Contexto de Encierro (PEUCE), quienes valoraron el esfuerzo de todos los participantes, que han permitido lograr un hecho sin precedentes, al menos dentro de la provincia.

El PEUCE funciona en las cárceles mendocinas desde 2008, cuando ambas instituciones decidieron ponerse al frente y comenzar a trabajar de manera conjunta para garantizar el acceso, permanencia y egreso de las personas privadas de libertad a las carreras ofrecidas bajo esta modalidad.

Esto ha generado que Mendoza sea una de las provincias con mayor matrícula del país, con aproximadamente cerca de 300 alumnos y alumnas inscriptos, aunque afirman que solo la mitad está cursando de manera efectiva, en las dos sedes habilitadas por la universidad en los penales de Boulogne Sur Mer y Almafuerte.

La palabra del egresado

Luego de haber pasado los nervios del último examen y con la emoción de haber culminado una etapa, David Sánchez Sapag agradeció a todos los presentes y en especial a su familia, por haberlo acompañado en este momento tan importante de su vida.

“Siempre había pensado en estudiar, pero errores que uno comete, principalmente cuando es joven, me llevaron a estar preso y todo eso quedó frustrado. Después, la llegada de la universidad hizo que ese interés volviera y pudiese tener la posibilidad de cumplir ese objetivo”, comenzó diciendo Sánchez.

Asimismo expresó: “Elegí estudiar porque es una herramienta que ofrece la sociedad para poder avanzar y salir adelante. E estudio y la capacitación constante de la persona sin dudas que favorecen la inserción principalmente en el ámbito laboral, algo fundamental para no caer nuevamente en el delito. Sin dudas que todo esto es una excelente propuesta para quienes están privados de libertad”.

“Al momento que decidí estudiar, solo había dos carreras que podíamos elegir, era la carrera de Trabajo Social o Abogacía. Elegí esta última porque creía que tendría facilidad por el contexto en el que me encontraba y, a través del derecho, ayudar y entender lo que sucede con las causas de quienes están en esta situación”, comentó.

Por último, y haciendo referencia a su futuro, dijo: “Me gustaría trabajar en algún lugar en donde mi conocimiento, no solo académico sino también de vida, resulte de ayuda para ofrecer una mirada diferente y sea una participación vinculante respecto de lo que son las normas dentro de este sistema”.

Las pasantías dentro del penal       

Nahir Otero, coordinadora de Tratamiento del Servicio Penitenciario provincial y encargada, entre otras, de las Áreas de Educación de los complejos, explicó que para finalizar sus estudios necesitaba como requisito indispensable sus prácticas profesionales dentro de alguna de las instituciones que establece la universidad.

Debido a su condición y a la imposibilidad de obtener beneficios que le permitieran salir a realizarlas, se propuso desde la institución carcelaria y luego de articular con la universidad, que estas prácticas pudiesen realizarse en las oficinas en donde los abogados cumplen funciones, dentro del penal de Boulogne Sur Mer.

Jornada con autoridades

Por tratarse de un hecho sin precedentes en la provincia, autoridades de la Universidad Nacional de Cuyo decidieron acompañar a Sánchez. Allí estuvieron presentes el decano de la Facultad de Derecho, Fernando Pérez Lasala; el coordinador del Área de Innovación Social, José Rodríguez, y la coordinadora del PEUCE, Melisa Moyano, además de profesores y tutores de la carrera.