La Unión Europea realiza una dura crítica a las redes sociales

La Comisión Europea (CE) reconoció el «progreso continuo» realizado por Facebook, Google y Twitter para aumentar la transparencia y proteger la integridad de las próximas elecciones europeas, pero consideró que el esfuerzo no es suficiente para combatir de forma apropiada las noticias falsas y la desinformación en sus plataformas.

En un documento en el que analiza el avance mensual de las tres plataformas respecto del Código de Prácticas contra la desinformación -que firmaron de forma voluntaria en 2018-, la CE celebró las «medidas sólidas» que tomaron «contra el comportamiento manipulador en sus servicios, incluidas las operaciones coordinadas de desinformación».

Sin embargo, a menos de una semana de que comiencen las elecciones para el Parlamento Europeo, advirtió que «se necesita hacer más para fortalecer la integridad de sus servicios, incluidos los servicios de publicidad».

Además, afirmó que los datos proporcionados por las tres empresas «aún carecen del nivel de detalle necesario para permitir una evaluación independiente y precisa de cómo las políticas de las plataformas han contribuido realmente a reducir la propagación de la desinformación en la UE».

El documento, publicado en la web del ejecutivo comunitario, reconoce como una «clara mejora» que las tres compañías hayan creado bibliotecas de anuncios políticos de acceso público, pero cuestiona que Google y Twitter no hayan podido implementar políticas para identificar y divulgar de forma pública anuncios problemáticos «que pueden ser fuente de debate público divisorio durante las elecciones».

«Todos los signatarios deberían ahora intensificar sus esfuerzos para ampliar la cooperación con los verificadores de hechos en todos los Estados miembro, así como para empoderar a los usuarios y la comunidad de investigación», señaló el texto.

En particular, destacó, las plataformas «deben poner en práctica un conjunto más amplio de compromisos en virtud del Código de Prácticas» y trabajar con los medios tradicionales «para desarrollar indicadores de transparencia y confiabilidad para las fuentes de información, de modo que se ofrezca a los usuarios una opción justa de información relevante y verificada».