El Chardonnay es probablemente es la variedad de uva blanca más conocida del mundo y también uno de los cepajes de cultivo más ampliamente extendido por su buena adaptación climática.
Tiene origen en Francia siendo cultivada en las zonas de Borgoña, Champagne y Chablis, y se difundió ampliamente en varias zonas vitivinícolas del mundo, entre ellas Argentina.
En nuestro país se lo utiliza para elaborar vinos frescos y frutados, de guarda en roble, de cosecha tardía y también se lo usa de base para la mayoría de los vinos espumosos.
Su cultivo más importante se encuentra en Tupungato, Tunuyán, Luján de Cuyo, Maipú y San Rafael en la provincia de Mendoza, y Caucete y Sarmiento en la provincia de San Juan.
Un reciente informe del Instituto Nacional de Vitivinicultura destaca que la variedad está en 17 provincias argentinas, aunque el 93,7% del total se cultiva en Mendoza y San Juan.
En el año 2024 se registraron 5.542 hectáreas de Chardonnay, lo cual representa el 2,8% del total de vid del país y el 17,6% de las variedades blancas aptas para elaboración.
REALIDAD EN ARGENTINA Y MENDOZA
Chardonnay es la 9º variedad en superficie cultivada del país, y la 3º en variedades blancas, precedida por Pedro Giménez (8.413 ha) y Torrontés Riojano (6.867 ha).
La superficie en el país disminuyó un 11% (-691 hectáreas) en la última década, no obstante la tendencia indica que se habría llegado a un mínimo de superficie en el año 2023 y se registra una pequeña recuperación en el último año (+18,4 hectáreas).
En la provincia de Mendoza la mayor superficie de Chardonnay se encuentra en los departamentos de Tupungato (25,3%), Tunuyán (12,1%), Luján de Cuyo (11,1%) y Maipú (9,6%).
En nuestro departamento se cultivan 271,5 hectáreas, lo que significa el 5,9% del total provincial. Asimismo, el Chardonnay en territorio sanrafaleino ocupa el 2,4% de las hectáreas totales de viñedos que llegan a 11.478.







