La venta de combustibles subió un 36,2% en junio, pero sigue 28,3% debajo del nivel prepandemia

La venta de combustibles durante junio creció un 36,2% respecto a mayo y, si bien sostiene la tendencia de recuperación desde abril, la caída de demanda del sector es aún del 28,3% respecto a febrero, mes previo al aislamiento social por la pandemia de coronavirus que afecto muy fuertemente la actividad.

Según datos de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos y Afines (Cecha), el expendio de nafta y gasoil se recuperó entre abril y el mes pasado, pero el sector lleva acumuladas pérdidas por 25.264 millones de pesos a nivel nacional, con diferencias en el ritmo de recuperación según las provincias.

«El expendio de combustibles de a poco comienza a mostrar signos de recuperación, aunque todavía está lejos de volver a valores de venta normales», explicó el titular de Cecha, Gabriel Bornoroni, al presentar por videoconferencia el informe mensual de demanda de las estaciones de servicio de todo el país.

Entre abril y junio, las ventas aumentaron un 36,2%%, marcando el segundo mes consecutivo de crecimiento, aunque la evolución completa muestra que los valores siguen un 28,3% por debajo de febrero, el último mes antes de la llegada del coronavirus al país.

Para Bornoroni, luego de una caída inicial del 90% registrada en abril, «lo peor ya pasó y desde entonces se asiste a una recuperación de la demanda que refleja que otros sectores de la economía también se están recuperando pero aún no se logró revertir el panorama incial».

El informe elaborado por la consultora Economic Trends con datos de la Secretaría de Energía explicó que en el desagregado por tipo de combustible, la venta de nafta muestra una situación más compleja.

El volumen de cargas pasó de 243.242 metros cúbicos en abril a 438.089 en junio, un alza de 80,1%, pero muy lejos de los 746.758 metros cúbicos que se comercializaron en febrero, y en lo que va de la cuarentena la caída total es del 41,3%.

La situación del gasoil se presenta más estable gracias a la cosecha del campo y en el transporte de cargas, actividades que no se interrumpieron totalmente durante estos meses.

En junio se vendieron 653.403 m3, una recuperación del 17,1% respecto a los 557.857 m3 comercializados en abril, mientras que el volumen comercializado en febrero fue de 775.588 m3, lo que marca una caída del 15,8% entre estos meses.

En junio, las naftas representaron apenas el 38,7 % de los combustibles comercializados, cuando en cualquier mes normal se reparten 50 y 50 con el gasoil.

“La mayoría de los estacioneros son Pymes. Muchos de ellos han pedido créditos, se están consumiendo los ahorros de su bolsillo para pagar los sueldos. Es un daño muy grande. Si bien desde que arrancó esta situación seguimos operando por ser considerados esenciales, a diferencia de otros rubros también esenciales nuestras ventas se desplomaron”, detalló Bornoroni.

Evaluando los datos de cada provincia, el AMBA sigue mostrándose como la zona más afectada, ya que entre febrero y junio, las ventas en la Ciudad de Buenos Aires cayeron un 50,2%, mientras que la provincia se ubica en un 32.4%, en Córdoba la caída fue del 15.8% y en Santa Fe del 21%.