Un lamentable episodio ocurrido a la salida de un boliche de San Rafael volvió a encender las alarmas respecto del alto nivel de violencia entre jóvenes y los estragos que ocasiona el excesivo consumo de alcohol.
Como se informó en este mismo diario, un chico de 17 años fue víctima de una gravísima agresión durante una pelea ocurrida fuera de un boliche en Balloffet y Braña. Allí, por causas que aún se desconocen, se originó una fuerte pelea grupal, que terminó con este adolescente golpeado en la cabeza con un trozo de baldosa, acción que le causó un traumatismo de cráneo grave, pero del que afortunadamente se está recuperando.
El problema de la violencia juvenil, impulsado por el consumo problemático de alcohol y drogas, no es nuevo, pero tampoco aparecen soluciones, más allá de diferentes campañas que se promuevan desde el Estado.

Lo sucedido el pasado fin de semana trajo a la memoria de muchos sanrafaelinos una dolorosa tragedia que nos conmovió en el año 2016, más precisamente en la madrugada del 22 de mayo, cuando una pelea en el interior del boliche “Juana”, terminó con la vida de Gastón López, quien tenía apenas 17 años. El adolescente fue víctima de un botellazo de vidrio en la cabeza, lo que le causó hundimiento de cráneo y una agonía que se extendió hasta el 6 de junio, cuando lamentablemente falleció.
Como consecuencia del brutal ataque y asesinato de López, la investigación dio con el autor material de la agresión: Rodrigo Galán, quien en octubre de ese mismo año fue condenado a 9 años de prisión efectiva. Sin embargo, el 15 de diciembre de 2021 obtuvo la libertad condicional.
El hecho causó profunda conmoción y fue un cabal exponente de la violencia nocturna, motorizada por el alcohol y las drogas. Pese a ello, los episodios se repiten y el pasado fin de semana se vivió un suceso similar, aunque afortunadamente con un desenlace diferente.







