Aunque Mendoza es una de las dos provincias del país que aún no cuenta con parques nacionales —la otra es Catamarca, que avanza en la creación del Parque y Reserva Nacional Arrayanes de Concepción— su territorio alberga 19 áreas naturales protegidas bajo jurisdicción provincial.
Espacios emblemáticos como el Parque Aconcagua o La Payunia forman parte de ese sistema, que el Gobierno mendocino mantiene bajo su órbita y, por el momento, sin intención de transferir a la Nación.
En ese mapa de conservación, San Rafael tiene hoy solo dos áreas protegidas oficialmente reconocidas: la Laguna del Atuel y Laguna las Salinas, pese a la importancia del departamento tanto para el turismo como para la biodiversidad del sur provincial.
La Reserva de Recursos y Reserva Hídrica Natural Laguna del Atuel abarca unas 130.014 hectáreas en la alta montaña.

Su creación respondió a la necesidad de proteger un sector representativo de la ecorregión altoandina y, especialmente, las nacientes de las cuencas hídricas que alimentan al río Atuel.
Allí se conservan vegas altoandinas, glaciares y una valiosa flora y fauna de altura, además de un paisaje de gran belleza escénica. El área es escenario ideal para actividades de trekking, andinismo y cabalgatas, siempre bajo pautas de mínimo impacto ambiental.
Por su parte, la Laguna Las Salinas , con unas 3.500 hectáreas, fue declarada área protegida por su condición de humedal clave para la avifauna.

El lugar funciona como sitio de nidificación y descanso para aves migratorias, además de albergar especies como la perca criolla. Es un punto privilegiado para la observación y fotografía de aves, y un reservorio natural que aporta a la regulación hídrica y a la biodiversidad de la región.
OTROS PROYECTOS
Desde 2010 diferentes sectores vienen impulsando la idea de declarar al Cerro Nevado y su entorno como nueva reserva natural, con el objetivo de consolidar la protección del sistema hídrico integral de la zona y convertirla en un verdadero santuario de flora y fauna.

De concretarse, San Rafael sumaría un tercer espacio bajo figura de conservación, fortaleciendo su rol dentro del corredor de áreas protegidas del sur mendocino.
Mientras tanto, Laguna del Atuel y Salinas del Diamante siguen siendo los dos únicos escudos formales de protección ambiental del departamento: dos territorios estratégicos donde se cruzan el turismo de naturaleza, la ciencia y la necesidad urgente de cuidar el agua y la vida que depende de ella.
EL PEHUENCHE
En el sur mendocino, tiempo atrás se impulsó la creación del Parque Nacional Pehuenche, sobre una superficie estimada de 400.000 hectáreas.
La iniciativa llegó incluso a presentarse a nivel nacional, en la Cámara de Diputados en 2013, con el objetivo de dotar a la región de un parque nacional que protegiera sus paisajes andinos, su biodiversidad y sus fuentes de agua. Sin embargo, ese proyecto nunca terminó de consolidarse y quedó en carpeta, sin avances concretos hacia su declaración efectiva.







