Luego de más de 10 días de cuarentena estricta, los gobiernos de la Provincia y la Ciudad de Buenos Aires analizan los números de contagios al 17 de julio y se preparan con un diagnóstico en común, para encarar una apertura gradual de algunos sectores de la economía así como para autorizar nuevas actividades de recreación.
Desde ambas jurisdicciones coinciden en que, pese a que hay más de 2.500 casos diarios en el AMBA, la cuarentena aún vigente sirvió para achatar la curva de contagios y estabilizar el indicador R, que suele mirar Horacio Rodríguez Larreta con su ministro Fernán Quirós.
Larreta y Kicillof todavía esperan ver qué pasará con los casos de acá al viernes, pero por ahora coinciden en que los resultados vienen siendo exitosos y es momento de dar un nuevo paso de apertura en el Área Metropolitana.
Uno de los temas que está en evaluación es permitir las reuniones familiares hasta un número estrecho de personas.







