Dos de los casos policiales más resonantes de los últimos tiempos en San Rafael se encaminan a dirimirse en sendos juicios frente a jurados populares y, en ese sentido, tanto la causa de la desaparición y probable homicidio de la jubilada Silvia Chávez como el crimen del jubilado cordobés Dionisio Aguilar ya tienen designados los jueces técnicos que guiarán los debates.
En el caso de Chávez, el juez Julio César Bittar será el encargado de comandar el juicio popular, mientras que su par Jorge Yapur Meca tendrá a su cargo el debate en el caso Aguilar.
Chávez
Silvia Zulema Chávez, de 72 años, desapareció a mediados de julio del 2022. Sin embargo, no hubo denuncia de ello hasta noviembre de ese año por parte de su hermana.
Para la fiscal Paula Arana, Gabriela Carina Domínguez, de 50 años, y Mauricio Gonzalo Albornoz, de 38, mataron a Chávez y luego hicieron desaparecer su cuerpo. El motivo del homicidio sería que la víctima pretendía desalojar a la pareja de un departamento que poseía en su inmueble de calle Ecuador y que le alquilaba a los acusados.
Tras varias instancias e idas y vueltas acerca de la calificación de la acusación, se determinó que los acusados enfrenten un juicio por jurados (con la nueva ley que amplió la materia) por el delito de homicidio simple en concurso real con hurto agravado por uso de llave verdadera hallada.
El cuerpo de la mujer presuntamente asesinada nunca fue encontrado.
Aguilar
El caso de Dionisio Aguilar aparece como más fácil para resolver. De hecho, el imputado que tiene la causa, Brian Ríos, confesó que engañó y mató al jubilado cordobés. Así, está acusado del delito de “estafa en concurso real con robo agravado por uso de arma y homicidio agravado para procurar impunidad y por alevosía” y podría recibir una condena a prisión perpetua.
Según la investigación, en diciembre de 2022, Héctor Dionisio Aguilar, con domicilio en la localidad de San Basilio, Río Cuarto, Córdoba, fue contactado a través de Facebook por una usuaria de San Rafael que decía llamarse “Caro Arenas” pero que en realidad el perfil era manipulado indistintamente por Ríos, su novia, y dos presos.
Los acusados le hicieron creer al cordobés que “Caro Arenas” era una mujer que 10 años antes había tenido una relación ocasional con él y que fruto de ese encuentro había nacido una niña que vivía en La Rioja junto a su madre y sus hermanos.
Con este engaño consiguieron que Aguilar les hiciera algunas transferencias de dinero a billeteras virtuales de los cuatro sospechosos. A Medida que la presunta estafa se desarrollaba los mendocinos cambiaron el plan y le dijeron que “Caro Arenas” se había mudado a la casa de un pariente en San Rafael, donde lo esperaba junto a sus hijos.
Para los investigadores el plan habría sido abordarlo, quitarle el dinero y el auto y luego asesinarlo. Es por eso que le pidieron que viajara al Mendoza pero que no le dijera a nadie.
Así fue como el 2 de julio de 2023 el hombre salió de Río Cuarto rumbo a San Rafael a bordo de su Gol Trend de color blanco, dándoles a sus conocidos un destino falso. Ese mismo día llegó a Salto de las Rosas, distrito de Cañada Seca, y se encontró con Ríos en las inmediaciones de la estación de servicio YPF. Ríos le habría dicho que lo iban a llevar al lugar donde estaba “Caro Arenas” pero en el camino lo habrían asesinado adentro del auto y luego habrían ocultado el cuerpo para finalmente quedarse con el auto, el dinero y las pertenencias del cordobés.







