La temporada de tormentas no da tregua en el secano de San Rafael y continúa generando complicaciones para los pobladores rurales. A los problemas en caminos y la dificultad para acceder a distintos puestos, ahora se suman importantes pérdidas de animales provocadas por las crecidas de arroyos.
Durante lo que va del año ya se registraron situaciones similares en diferentes puntos de la zona rural, entre ellos Las Salinas, Cuesta de los Terneros y Punta del Agua, donde las lluvias intensas provocaron crecidas repentinas en cauces temporarios.
Uno de los episodios más recientes se produjo en el Arroyo Los Patos, donde una fuerte creciente arrastró animales del puesto Barroso. Según relataron pobladores de la zona, el agua se llevó cabras, vacas e incluso caballos, generando un fuerte impacto económico para los puesteros afectados.
Para los crianceros del secano, la pérdida de animales representa un golpe muy duro, ya que la ganadería caprina es una de las principales fuentes de sustento en la región.
El problema se agrava en un contexto complejo para el sector, donde los precios del ganado caprino se han mantenido deprimidos durante la última temporada, lo que reduce los márgenes de los productores.
Frente a este escenario, los crianceros advierten que cada tormenta se transforma en una amenaza para su trabajo y su economía, en una zona donde las distancias, el aislamiento y la precariedad de los caminos dificultan la asistencia rápida ante emergencias.







