“Las (drogas) legales son las más peligrosas porque se tiende a pensar que no hacen nada”

Arturo Ratto, coordinador del centro terapéutico de la Secretaría de Políticas Integrales sobre Drogas (Sedronar) ubicado en nuestro departamento, en el barrio El Sosneado, visitó los estudios de FM Vos (91.5) para profundizar acerca del importante trabajo que desde el lugar se lleva adelante.
Estos centros terapéuticos, denominados “Dispositivos Integrales de Abordaje Territorial (DIAT)”, forman parte de una tarea conjunta entre la Sedronar y la Municipalidad. “Los DIAT son centros de tratamiento ambulatorio, es decir, que trabajamos en barriadas y zonas de San Rafael que pueden tener alguna problemática de vulnerabilidad profunda. Por eso estamos en un barrio y no en un consultorio”, puntualizó.
Agregó que “trabajamos haciendo frente a la problemática de las drogas y los hábitos culturales que se generan en la población, como la naturalización del consumo. Este trabajo tiene diferentes dimensiones. Por un lado, hay un equipo socioterapéutico que integra la labor de trabajadores sociales y psicólogos, y un trabajo con centros de salud local, el hospital Español y el Schestakow a través de su área de Salud Mental”.
Asimismo “abordamos el sector social o territorial, a través de un equipo conformado por abogados, trabajadores sociales y psicólogos que intervienen en problemáticas integrales de las familias o a la persona que tiene problemas de consumo. Y finalmente un equipo de prevención y promoción, en donde ofrecemos talleres recreativos, educativos y culturales”.
En el lugar trabajan con jóvenes desde los 12 años en adelante. El 80% está en el rango de los 12 a los 25 años. Después hay personas de 25 a 40 años y familias en general para trabajar estrategias con otras instituciones. Son cerca de 15 pacientes por equipo con mucha demanda de algunos sectores.
Desarrollan proyectos socioproductivos, un plan laboral y educativo para resolver otros tipos de problemáticas, que empiezan por el consumo de drogas y se van trasladando y negociando con el paciente para que no caigan. “Es un proceso que atraviesa un tiempo, sabemos que hay pautas culturales muy fuertes de consumo y se han naturalizado tanto que cuando quieres empezar a romper y crear hábitos saludables, tenés que primero cuestionar las que tenés. Si no, es difícil”.
Habló del “policonsumo”, esto es, el consumo del alcohol, la cocaína y la marihuana conviviendo fuertemente, en todos los sectores y con una tendencia alta en cualquier rango etario. “El que llega a un tratamiento con un equipo terapéutico es porque ya agotó instancias familiares, ya hay una desesperación por no saber cómo ayudarlo”, agregó.
Asimismo, recordó que “cualquier sustancia es dañina, hay unas que son mucho más letales que otras, hay que ver qué tipo de consumo hay. Las legales son las más peligrosas, porque se tiende a pensar que no hacen nada y a largo plazo puedes tener un daño importante en el hígado, en el caso del alcohol, o en el sistema nervioso. Eso depende de cómo se consuma la sustancia”.
Por otro lado, agregó que “falta mucha información, actualmente en San Rafael, a través de varias pastorales y el Estado, estamos trabajando en esto, pero se ven saturados los espacios de atención, entonces tratamos de trabajar con efectos a mediano y largo plazo para generar un impacto de cuidado en la comunidad y que tiene que ver con políticas públicas culturales de cuidado”.
Finalmente aseveró que “la sociedad va cambiando, la problemática va cambiando y las instituciones tenemos que cambiar. Hace siete años no pensábamos, nosotros por ejemplo, que trabajamos en adicciones hace tiempo con un abordaje más integral, que en el departamento necesitáramos una comunidad de internación con alojamiento para que comiencen a cambiar esos hábitos y hoy en día creo que tenemos que repensar eso”.