Las heladas constituyen uno de los principales riesgos climáticos para los productores del Sur mendocino y los números de la última década permiten dimensionar su impacto sobre los cultivos de la región.
En los últimos días se registraron temperaturas de hasta 8 grados bajo cero en San Rafael, lo que genera mucha preocupación en el agro.
De acuerdo con las estadísticas de la DACC, en las últimas diez temporadas San Rafael acumuló 90.594 hectáreas denunciadas con daños por heladas, equivalente a un promedio de aproximadamente 9.060 hectáreas por año.
Sin embargo, el impacto presenta importantes variaciones entre una temporada y otra. En los ciclos más complicados, la superficie afectada en San Rafael superó las 16.000 hectáreas, mientras que en los años más favorables los registros se ubicaron entre las 2.800 y 4.000 hectáreas.
Los números reflejan la exposición permanente de la producción local a un fenómeno capaz de generar importantes pérdidas, especialmente cuando las bajas temperaturas se producen durante etapas sensibles del desarrollo de los cultivos.
MÁS DE 137 MIL HECTÁREAS EN EL SUR
La situación también tiene un fuerte impacto en General Alvear. Durante la última década, ese departamento acumuló más de 45.600 hectáreas denunciadas, con un promedio cercano a las 4.560 hectáreas por temporada.
En territorio alvearense hubo años en los que los daños superaron las 8.000 hectáreas, mientras que las temporadas de menor afectación registraron alrededor de 2.100 hectáreas.
Al sumar ambos departamentos, las estadísticas muestran que el Sur mendocino acumuló aproximadamente 137.000 hectáreas afectadas por heladas durante la última década.
Esto representa un promedio regional de más de 13.000 hectáreas por temporada, una cifra que expone la dimensión que tienen las contingencias climáticas para la economía agrícola sureña.
LA TEMPORADA 2016-2017, LA MÁS COMPLICADA
Dentro del período analizado, la campaña 2016-2017 aparece como la más perjudicial, con unas 24.600 hectáreas dañadas por heladas entre San Rafael y General Alvear.
En el extremo opuesto se encuentra la temporada 2023-2024, que resultó la más benévola de la década analizada, con poco más de 5.000 hectáreas afectadas en toda la región.
La diferencia entre ambas campañas demuestra la enorme variabilidad que puede tener el fenómeno de un año a otro, aunque incluso en las temporadas de menor impacto miles de hectáreas productivas terminan alcanzadas.


