Las Heras: a través de las cloacas detectan dónde habrá un brote de coronavirus

Las Heras podrá anticipar brotes de Covid 19 analizando aguas residuales. La Municipalidad firmó un convenio con la UNCuyo y AySAM para llevar a cabo el monitoreo en bocas cloacales del departamento. Mendoza, viernes 8 de enero de 2021. (Prensa Las Heras/Marcelo Aguilar)

La segunda ola de coronavirus ya se instaló en el país y son muchas las estrategias puestas en marcha para sortear la pandemia. Las Heras, por ejemplo, se destaca del resto de los departamentos de la provincia por la detección anticipada de circulación viral. Los datos son alcanzados mediante el análisis de aguas servidas.

El procedimiento se comenzó a aplicar en enero de este año y a la fecha llevan tomadas tres muestras cuyos resultados indican un elevado crecimiento de los contagios en el departamento. El último estudio fue en marzo y arrojó que la carga viral en los próximos días aumentará entre 13% y 50%.

El departamento registra un total de 8.515 casos positivos (de un total de 226.350 habitantes) y, en los últimos 14 días previo a cada muestreo, se reportaron: 100 casos (28-12-2020 al 10-01-2021), 131 casos (11-01-2021 al 24-01-2021), y 161 casos (01-03-2021 al 15-03-2021).

 

«Zonas rojas» y medidas de prevención

 

El análisis de las aguas residuales permite advertir hasta con 10 días de anticipación la posible llegada de un brote y también mapear las zonas más complicadas.

“Cada muestra se analizó por dos metodologías diferentes utilizando dos marcadores genéticos (N1 y N2) de SARS-CoV-2. A través del tiempo se observó un aumento de la positividad de los 8 lugares de recolección geolocalizados por el municipio”, aseguró César Morales, director de Saneamiento de Las Heras.

 

 

Teniendo en cuenta esos parámetros, el último estudio arrojó que en el límite de Panquehua y El Resguardo es donde más carga viral se ha detectado llegando a 65.022 copias encontradas en 100 mil mililitros.

Esta referencia nos indica que esa zona es ‘de alto riesgo’ y lo que se hace es asistir a esas familias con los elementos sanitarios pertinentes, además, se segmenta ese núcleo y se lo desinfecta y sanitiza con la intensión de bajar los índices”, comentó el intendente de Las Heras, Daniel Orozco.

El jefe comunal recalcó estar muy contento con el estudio y el método aplicado que ya fue utiizado en países como Israel y Brasil alcanzando buenos resultados.

“La economía no puede retroceder, por ello, si el estudio detecta que la carga viral de un determinado espacio es muy elevada lo que se hace es aislar a la población afectada en ese cuadrante, pero el resto sigue funcionando con normalidad”, resaltó el médico.

Hace unos días la Nación dio a conocer las “zonas rojas” de Mendoza y sorprendió que Las Heras, uno de los departamentos más populosos, no formara parte de ellas. Ante esto, Orozco dijo: “No estuvimos dentro de esa franja gracias a este análisis que con unos 10 días de anterioridad ya nos alerta sobre los focos de infección y nos permite actuar a tiempo”.

Cómo es el procedimiento

El análisis de las aguas residuales para detectar carga viral es una herramienta más de detección temprana, en caso de posible rebrote.

El COVID 19 deja un rastro genético ARN (ácido ribonucleico) que se mantiene en los infectados durante aproximadamente 20 días, y es expulsado por las secreciones. Se hace necesario monitorear los niveles existentes del virus, esto aporta información adicional importante de circulación del mismo en la población.

“En los partes diarios que otorga el Ministerio de Salud de Mendoza sólo los pacientes con síntomas son casos notificados, pero con esta información se suman los asintomáticos y aquellos que cursan el contagio, en los primeros 5 día sin tener síntomas”, aseguró Orozco.

Sobre el procedimiento en el departamento, las autoridades refirieron que “la toma de las muestras fue realizada por personal de la municipalidad, en colaboración con personal de Aguas y Saneamientos de Mendoza (AYSAM)”.

 

 

Se realizaron 3 muestreos puntuales (dos en enero y uno en marzo) en 8 puntos diferentes de recolección geolocalizados por Las Heras, frecuentemente en horarios cercano al mediodía.

“Una vez que las muestras son realizadas los residuos se trasladan bajo refrigeración a 4°C hasta los laboratorios del Instituto de Fisiología de la Facultad de Ciencias Médicas y el Instituto de Histología y Embriología (IHEM-CONICET) para su inactivación a 60°C por 90 minutos”, explicó Morales.

Respecto al costo del muestreo, el funcionario recalcó que es económico si se tiene en cuenta los resultados alcanzados: “Cada análisis abarca a unas 9.000 personas aproximadamente (son las que residen en los diferentes cuadrantes estudiados) y el costo es el mismo que el de un hisopado, es decir, unos $4.000”

La mirada científica

Si bien Las Heras es el primer municipio que pone en marcha el sistema de análisis de aguas residuales, la Provincia ya lo comenzó a implementar en julio y se convirtió en la tercera jurisdicción del país en usarlo.

“El objetivo principal fue detectar la presencia de ARN o rastros de SARS-CoV-2 (coronavirus) en aguas residuales de las plantas de tratamiento Campo Espejo y Paramillo, para identificar zonas de aparición del virus y alertar al sistema sanitario provincial”, refirió Israel Vega, docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (UNCuyo) y director del Laboratorio de Fisiología del Instituto de Histología y Embriología de Mendoza (IHEM). Vega es uno de los ideólogos del sistema de detección y monitoreo de SARS-CoV-2 en plantas de tratamiento de aguas residuales del Gran Mendoza.

El especialista sostuvo que “el método tiene por finalidad lograr un acompañamiento de las políticas sanitarias y permitir un ajuste en tiempo real de las acciones socio-sanitarias”.

“La herramienta epidemiológica ha sido ofrecida a los diferentes municipios de la provincia, pero sólo Las Heras accedió a su utilización. Es llamativo, sobre todo por las precisiones que se alcanzan frente a la circulación viral y la posibilidad de anticiparse para evitar la propagación”, concluyó.

 

Fuente: El Sol