Una niña de 15 años está esperando ser trasplantada, pero desde el programa nacional Incluir Salud le ponen trabas por su situación económica.
Casandra Coria tiene 15 años. Nació con microcéfalia, hipoacusia y retraso sicomotriz. Cuando cumplió 12 empezó con insuficiencia renal. Luego de 3 años de transcurrida su enfermedad en marzo del 2019 todo se complicó. Sus riñones funcionaban al 20% de su capacidad, fue entonces cuando médicos le indicaron tratamientos sustitutivo renal hasta tanto pueda realizase el trasplante de órganos.
Su mamá contó en Canal 9: “Desde ese entonces estamos esperando el trasplante pero ya se ha hecho muy largo, no sale nunca. Hemos ido a todos lados pero no hay forma. Ya hace 1 año y no pasa nada. Casandra ya está cansada de sus diálisis, de la medicación, de que la pinchen con las vacunas”.
En tanto su médico explicó: “Afortunadamente es una chiquita que a pesar de todos sus inconvenientes ha ido sacando hacia adelante su patología, con mucha contención familiar”.
Antes de su enfermedad renal y a pesar de su discapacidad Casandra hacia una vida normal. Es alumna de primer año de la escuela Polimeni, pero en 2019 no pudo asistir a clases. Hace diálisis cuatro veces por día desde hace 10 meses.
La situación económica de la familia no es buena, su mamá vende artículos de limpieza y su papá es albañil. Tiene dos hermanos, viven en el barrio 8 de Abril de Las Heras. No tienen vivienda, habitan en la casa de un familiar. En total son nueve personas en un mismo lugar con dos habitaciones.
Sus papá le quieren donar un riñón, pero el programa nacional Incluir Salud, que le debe cubrir el financiamiento de la operación les demora los trámites por su condición social. Lo consideran un impedimento para llevar a cabo un tratamiento post operatorio de estas características. Aún no pueden hacerse los estudios para saber si son compatibles con su hija.
“A ella le descuentan de su bono de sueldo de la pensión, ella cobra la pensión por discapacidad, le descuentan sus 300 pesos todos los meses. Jamás hemos usado la obra social ni hemos pedido nada”.
También el papá de la niña contó que quiero ser el donante del órgano: “Yo quiero donar el riñón, porque los doctores dijeron que tenemos el mismo grupo sanguíneo y tengo más posibilidad de ser donante”.
“En este caso se evaluará a la madre y al padre, y de los dos se encontrará cuál es la mejor opción para evitar las posibilidades de rechazo”, indicó el doctor.
“La verdad que Casandra está bien para hacer el trasplante pero no se cual es el motivo que nos está poniendo Incluir Salud. Nunca lo usamos y ahora que ella lo necesita urgente, nos ponen topes”, manifestó el padre.
“Nos sentimos como frustrados porque nos preguntamos por qué demoran tanto, cuando tenemos el riñón para dárselo a ella. Para que siga viviendo, siga adelante. Nosotros queremos dárselo, porqué no podemos, porque nos niegan eso”.
Desde el centro de trasplante dicen haber evaluado las condiciones de vida y de vivienda de la familia y determinaron que no eran aptos estos lugares para que viva una trasplantada. Con el resultado de este primer informe comenzaron las idas y vueltas.
Un trámite que suele demorar entre 15 y 20 días, ya lleva en este caso 8 meses. Las autoridades de Incluir Salud en Mendoza aseguran que las demoras son netamente por una cuestión social.
Hace dos semana llegó un segundo informe sobre las condiciones sociales en las que vive Casandra, que fue positivo y destrabó el trámite. Tuvieron en cuenta que la familia emitió un pedido al IPV para poder acceder a una vivienda social. Desde el 20 de enero esto está autorizado pero aún no los llaman para comenzar con la evaluación del pretrasplante en el Hospital Español, lugar donde también se realizará la cirugía y el estudio de compatibilidad con los papás.
“Nosotros tenemos un rol, que es el financiamiento y jamás vamos a demorar por una cuestión nuestra la posibilidad de hacerlo. Pasa que la situación de ellos no se puede modificar de un día a otro. Se ha demorado por esto del informe social, que es el financiamiento y jamás vamos a demorar por una cuestión nuestra la posibilidad de hacerlo. Pasa que la situación de ellos no se puede modificar de un día a otro. Se ha demorado por esto del informe social que ha ido y ha venido, ha intervenido nuestro equipo social y el equipo del centro de diálisis y después la opinión del equipo técnico del centro de trasplante”, dicen desde el programa Incluir Salud.
Además, advierten que no solo se dedican a financiar una prestación sino que ven la situación humana del paciente. “Los pacientes trasplantados, una vez que se trasplantan llevan un tratamiento crónico de inmunosupresión donde son más vulnerables a tener infecciones, por eso las condiciones sociales se tiene que dar”, explicaron desde el programa para trasplantes.
Fuente: Jornada







