Las mujeres de “Eslabones Solidarios” transforman lanas recicladas en mantas para quienes más lo necesitan

En La Llave Sur, un grupo de mujeres tejedoras viene dando ejemplo de solidaridad, constancia y creatividad. Se denominan “Eslabones Solidarios”, y no por casualidad: cada manta que arman es un verdadero entramado de manos, historias y generosidad.
La iniciativa tiene una impronta artesanal y comunitaria. Reciben donaciones de lanas nuevas, otras ya usadas que son destejidas y vueltas a aprovechar (incluso retazos de tela) con los que confeccionan pies de cama y frazadas. Nada se desperdicia. Todo abriga.

Cada integrante teje en su casa cuando el tiempo lo permite, y una vez por semana se reúnen por la tarde, mate de por medio, para unir los cuadros y completar las mantas.
Allí, en ese espacio de encuentro, se reciclan también afectos y se renueva el compromiso con quienes más lo necesitan.
En los últimos días llevaron 27 mantas al distrito de Monte Comán y 33 más a Jaime Prats, que se entregaron en hogares de personas mayores y espacios comunitarios. La emoción de quienes las recibieron fue tan grande como la dedicación de quienes las hicieron.

El grupo se sostiene gracias a la colaboración de vecinos y donantes que acercan materiales textiles. Todo suma: ovillos, suéteres viejos, bufandas en desuso, restos de chalecos. La premisa es clara: lo que ya no se usa, puede convertirse en abrigo para otro.
Quienes quieran sumarse con donaciones de lana, telas o prendas de punto en desuso, pueden comunicarse con Gladys al 2604 605906 o Sonia al 2604 822880, integrantes del grupo que organizan la recepción de materiales y mantienen viva esta cadena de solidaridad.
“Eslabones Solidarios” demuestra que con tiempo, voluntad y una madeja en la mano, se puede tejer no solo abrigo, sino también esperanza.