El sector industrial PyME mostró un crecimiento del 7,3% interanual en diciembre de 2024, según datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Sin embargo, el balance del año arrojó una caída acumulada del 10% respecto a 2023. A pesar de las variaciones positivas en el último mes del año pasado, los empresarios advierten que las dificultades estructurales y los altos costos siguen siendo una barrera para la recuperación del sector. En este contexto, Leo Bilansky, presidente de Empresarios Nacionales para el Desarrollo Argentino (ENAC), analizó la situación y las perspectivas para el futuro.
“Desde nuestra asociación realizamos la encuesta Radar PyME hace ocho años y los resultados de 2024 muestran que la industria fue uno de los sectores más perjudicados”, explicó Bilansky a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
“El año tuvo dos momentos bien diferenciados. En el primer semestre, el Gobierno apostó a bajar la inflación y estabilizar la macroeconomía, lo que implicó una fuerte recesión. Hubo una devaluación y problemas con las importaciones, lo que redujo la capacidad industrial del 62% al 50%, generando el cierre de 1.200 industrias”.
El segundo semestre mostró una leve recuperación. “La economía se estabilizó un poco, se liquidaron stocks acumulados y hubo un repunte de la capacidad industrial al 57%”, detalló. “Pero las expectativas de crecimiento no son realistas. La economía no estará bien hasta que se recuperen las 1.200 industrias perdidas en este gobierno y las 12.500 PyMEs que desaparecieron en los últimos años”.
Uno de los sectores más golpeados es la construcción, debido a la paralización de la obra pública y la falta de reactivación en el sector privado. “Muchos materiales subieron especulativamente con la devaluación de diciembre, provocando un freno en la actividad. La construcción quedó atrapada en una política que no favorece la producción y que además decidió parar la obra pública por completo”, indicó Bilansky. “Esto tuvo un impacto nefasto en la nómina de trabajadores, generando despidos masivos”.
En cuanto a la estrategia del Gobierno de abrir importaciones para controlar los precios, Bilansky sostuvo que el problema radica en la distribución de la renta. “El sector textil fue señalado por el ministro Caputo como un sector protegido, pero hay que analizar quiénes se quedan con las ganancias. Si un industrial vende una zapatilla a 100 dólares tanto en Argentina como en Chile, ¿por qué en el mercado local cuesta el doble?”, se preguntó. “El problema no es el industrial, sino los intermediarios: los shoppings, los bancos y los impuestos acumulativos que encarecen el producto final. El modelo económico interno de Milei no es consistente y ellos lo saben”.
En esa misma línea, el directivo expresó “¿por qué no va Caputo a los shoppings?, ¿cuánto le cobra a los comerciantes por estar ahí?, y te vas a dar cuenta que el shopping que no fabricó nada, que no tocó una tela, una suela, una caja, se apropia de un montón de plata esa zapatilla que se vende, y cuando empiezan con todo el circo de las 12 cuotas, las 18 cuotas de interés, después te das cuenta que los bancos, que no solo no fabricaron nada, sino que tampoco tienen un lugar para vender, no pusieron el shopping, no ponen nada, se llevan un montón de la torta de esa venta”, criticó.
“Caputo no dura dos rounds en una discusión cara a cara con un empresario pyme, lo que pasa es que va a televisión a decir mentiras y falsedades con todos periodistas ensobrados, como dice el presidente Milei, entonces es muy difícil argumentar permanentemente contra falacias que salen del propio gobierno, veamos los costos que paga el consumidor de cada lado y nos vamos a dar cuenta quién se está llevando la plata”, lamentó Blansky.
Por último, Bilansky advirtió que la inflación sigue afectando a los trabajadores y al consumo interno. “Se van acumulando todos los Ingresos Brutos, entonces ¿sabes qué va a terminar esa discusión? Que los que más se llevan plata no son los que laburan y eso es lo que está pasando en Argentina”.
El directivo amplió que el país tiene “la inflación atada al salario de los trabajadores, el 62% de las empresas paga salario de menos de un millón de pesos, menos de las canastas básicas total. Entonces claro, ¿vamos a reactivar a las empresas con salarios de pobres? Estamos complicados en ese aspecto, hoy el modelo económico interno de mi ley no es consistente y ellos lo saben, lo que pasa es que el frente externo todavía no está resuelto”, concluyó.







